Intelecto Opuesto

¿Un logro de la política?

En estas épocas en donde la política de altura se práctica muy poco en México; en tiempos en donde las decisiones son tomadas más con el estomago que con la cabeza, la obtención de acuerdos en beneficio de las partes involucradas cobran esencial relevancia.

Tal es el caso de Ixmiquilpan, el municipio más polarizado, políticamente hablando, del estado y de la región más candente en cuanto a cuestiones de grupos partidistas y de herencia política, como lo es el Valle del Mezquital.

Hasta hace no mucho, en esta columna dije que el único foco rojo de cara a la elección de junio próximo era Ixmiquilpan, y lo sigue siendo a mi parecer. Sin embargo, lo ocurrido ayer en el barrio El Fitzhi de la demarcación de la Diana Cazadora ocurre en el contexto pre electoral y por lo mismo manda un claro mensaje sobre lo que puede venir.

El gobernador Francisco Olvera Ruiz afirmó que desde su administración “se seguirá impulsando un diálogo permanente, serio pero siempre respetuoso”, en un encuentro en el que se dieron cita el alcalde panista de Ixmiquilpan, así como personajes de la política de la región como José Huerta e integrantes del Consejo Supremo Hñahñú.

El mandatario, quien en más de una ocasión ha tenido desencuentros con Charrez Pedraza (marchas y bloqueos en Pachuca, mensajes entre grupos políticos, desaires en citas programadas, entre otras situaciones que se han dado desde 2012, cuando llegaron los actuales presidentes municipales, a la fecha), ayer estrechó su mano y lanzó un llamado político desde Ixmiquilpan donde se comprometió a realizar un trabajo sin distingos partidistas y con visión municipalista.

El requisito que dijo Olvera Ruiz para que las condiciones se den de forma propicia, es que eso sea en un entorno de paz y seguridad social.

En tanto, el alcalde Cipriano Charrez Pedraza se mostró complaciente con el gobernador y con el acuerdo de civilidad que se pactó para que el entorno político y social sea el óptimo de cara al proceso que se viene para campañas y elecciones en la zona.

Como líderes de grupos políticos, tanto el gobernador como el citado funcionario municipal, son los responsables de mantener dicho clima por medio de la estabilidad que logren con sus acuerdos y el respeto de los mismos.

Para ello no hay secretarios del gabinete estatal u operadores políticos que puedan mediar la situación; es directamente la dirigencia de los grupos la que va a lograr el avance en Ixmiquilpan, en Tula, en Tepeji, en Pachuca y en todas las zonas donde se han mostrado reticencias entre personajes de la política local. 

Por mientras, lo único claro ayer fue el acuerdo que se alcanzó entre políticos hidalguenses que demostraron madurez y en el que se vislumbra la colaboración de personajes como delegados auxiliares, coordinadores municipales, regionales e incluso delegados federales.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com