Intelecto Opuesto

Sin "lana" para los partidos

Como se anticipa cada año, el gobernador de Hidalgo, Francisco Olvera Ruiz, advirtió que las arcas estatales no cuentan con los recursos suficientes para incrementar las prerrogativas destinadas para los partidos políticos; sin embargo, esta parece ser una advertencia más que real, evidente ante los reiterados avisos del gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda de que para 2016 habrá que apretarse el cinturón en México.

La política no podrá escaparse de la cepillada presupuestal y todo indica que aunque si habrá dinero para partidos este no aumentará como se tenía previsto en el Código Electoral conforme a la última votación y los resultados obtenidos el pasado 7 de junio.

Aún así, el dinero electoral parece nunca faltar. Sin embargo para 2016 el presagio hacendario tiene a muchos preocupados en las oficinas de estrategias y campañas.

Hidalgo se jugará su más grande elección el siguiente año sin tantos recursos como se tiene acostumbrado. Habrá que elegir no solo al sucesor del gobernador, sino a 84 presidentes municipales y a 18 diputados locales; además, los partidos deben designar fórmulas y planillas en todos los ayuntamientos, suplentes y prácticamente una lotería de aspirantes a puestos de elección popular.

De acuerdo con el documento Pre-criterios 2015, el Gobierno federal prevé un ajuste de gasto adicional para 2016 de 135 mil millones de pesos.

El documento del gobierno federal contempla ingresos presupuestarios por poco más de cuatro billones de pesos en 2016, lo que representa una disminución de 2.1 por ciento en comparación con este año, mientras que el gasto proyectado es de 4.6 billones de pesos, una disminución de 3.5 por ciento respecto a este 2015.

La Secretaría de Hacienda aseguró que el documento entregado al Congreso de la Unión expone que la reforma hacendaria, así como las medidas preventivas adoptadas, permiten que la trayectoria del ajuste fiscal sea gradual y ordenada al mantener el manejo responsable de las finanzas públicas y la estabilidad macroeconómica. Es decir, habrá bajas en todos los órdenes, en todos los Poderes, en todos los niveles y en todos los gobiernos del país para nivelar ingresos y egresos de forma que no “peguen” los cambios internacionales, la elección en Estados Unidos, el precio del petróleo y la propia crisis social, económica y política de México.

Visto fríamente es una estrategia meticulosa la planeada por Luis Videgaray y compañía desde sus oficinas pues realmente se perfila a una contención de crisis. A dejar los menos daños posibles de un gobierno que perfila ya 2018 como una meta a corto plazo.

Los partidos se quedarán sin mucho dinero, sin embargo las elecciones deberán realizarse con o sin presupuestos; habrá recursos de quien sabe donde, y del INE y su departamento fiscalizador, bueno de ese tema tendremos que hablar aparte, muy aparte.

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