Intelecto Opuesto

La importancia del turismo

En Hidalgo, el turismo representa casi la fuente de empleo para más de 100 mil habitantes y sus familias. Es el sector que más creció en los últimos 10 años y es el que más empleo ha otorgado fuera de la administración pública y el comercio.

Quienes conozcan a hidalguenses de municipios o regiones que dependen del turismo saben que es un fuerte impulsor de trabajo cuando se apoya a prestadores de servicios locales e incluso cuando llegan inversiones foráneas pero que dejan derrama y empleo para los originarios de los sitios de paseantes.

Recientemente han salido a relucir cifras sobre la ocupación hotelera en el estado, sobre si hay muchos o pocos turistas, sobre la derrama económica que deja, sobre los fideicomisos y la transparencia, vaya, sobre todo lo que no se debería de politizar pero que lo está, y que puede empañar los esfuerzos de quienes viven y promueven el turismo en Hidalgo.

En algunos recorridos que he tenido la fortuna de hacer por el interior el estado me he topado con la misma situación; proyectos turísticos que no terminan por desarrollarse ya sea por falta de apoyo o porque se acabó el fondo económico y no pudieron salir adelante; restaurantes vacíos, fondas de comida típica que cierran y abren esporádicamente, balnearios que han tenido que recortar a su personal y empresas de hotelería que cobran igual que como si fuera uno a Cancún o Acapulco.

Como ya cité, la importancia del turismo en Hidalgo es que da el empleo que no da gobierno o empresas; su fortalecimiento no solo permite generar economía en regiones sino que quita un peso de encima a la ya cansada agenda estatal.

Con el cambio de poderes en Hidalgo, se deben aprovechar las áreas de oportunidad en este rubro, donde se pueden echar a andar proyectos desde los más pequeños con productores locales, artesanos, ejidatarios y demás pobladores que pueden prestar algún servicio, hasta como con los grandes desarrollos y complejos ecoturísticos que toda entidad quiere.

Con el clima y espacios naturales con que cuenta el estado, quién no quisiera desarrollar un parque recreativo en las montañas; un balneario spa de lujo; una ruta de rally profesional e internacional; un torneo mundial de ciclismo de montaña o de pesca.

La importancia del turismo entonces reside en la proyección que se le de para que sea una actividad primaria que detone en desarrollo económico y turismo; actualmente, refugiada en la cultura (que no está mal tampoco) permite dividendos más discretos y menos arriesgados.

De acuerdo con cifras oficiales en los últimos 3 años bajó la ocupación hotelera en al ciudad de Pachuca, que siendo la capital del estado donde hay un mayor flujo de visitantes que parten a otros destinos, representa el termómetro de la actividad para todo Hidalgo. Si en la Bella Airosa no andan bien las cosas, en las demás regiones probablemente tampoco.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com