Intelecto Opuesto

Hacen lo que quieren

Llevamos en Hidalgo varias semanas debatiendo sobre el uso y aplicación del término “autonomía”, pues parece que este es usado como moneda de cambio al libre albedrío de quienes ostentan el poder en turno.

Primero con la Universidad estatal quienes manejan sus fondos presupuestales a placer y hacen lo que quieren con lo que desean y ordenan; incluso con las propias leyes que los rigen y los asuntos medulares como la calidad educativa y libertad de cátedra (quien no piensa de cierta forma es reconvenido).

Después, con el asunto de la venta de alcohol en una institución de educación superior pública, situación que no espanta pero si rebasa ya todos los límites hasta ahora conocidos. ¿Qué sigue, una rectoría de 30 años disfrazada de Patronato?

Para terminar tenemos el ejemplo que ponen a la sociedad los municipios “autónomos” que también hacen lo que quieren con lo que quieren, piden, mandan y ordenan.

Como muestra tenemos a Mineral del Monte quien durante casi dos décadas lleva sobreviviendo de la fama de ser Pueblo Mágico, pero nada más. No pasa nada con el famoso Real del Monte más que pleitos, denuncias, quejas, y ahora hasta despidos de perfiles que son pilares de toda administración.

Y es que se supo que tras un pleito con un regidor que fue detenido por manejar en estado inconveniente –según consta en el testimonio del hoy ex jefe de la policía-, se presionó a la autoridad municipal para echar de su encargo al comandante de Seguridad Pública en Mineral del Monte.

En Zapotlán de Juárez, es sabido que el presidente Erick Islas se hace acompañar de una flotilla de seguridad excesiva que parece que va llegando un cantante de corridos y no un servidor público.

Dos ejemplos, dos detalles que en el papel son irrelevantes pero que no deberían serlo. Los municipios son autónomos, sí, pero están sujetos a la voluntad del pueblo; se deben a la sociedad y a la gente de las comunidades.

Los ediles en la actualidad, salvo honrosas excepciones, distan mucho de ser gente cercana al pueblo y sus necesidades. Basta con ver otros casos como Tepeapulco, Actopan, Huejutla, que son ciudades importantes en Hidalgo y que hoy no están demostrando tener los niveles de crecimiento en indicadores sociales y económicos como los que está pidiendo y realizando gobierno del estado.

En pocas palabras todos hacen lo que quieren. No hay un control en ocasiones ni para poder coordinar acciones tan simples como el dotar de servicios básicos a la comunidad; y no me refiero a obras, sino simplemente recolección de basura, alumbrado público (el existente, ponerlo a funcionar), recorridos de seguridad (todos tienen al menos una patrulla), talleres y pláticas con los vecinos, audiencias (dar la cara), y pequeños detalles que pueden hacer la diferencia, pero no.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com