Intelecto Opuesto

¿Quién figura más?

A un mes y una semana de haber rendido protesta como nuevos gobernantes hidalguenses, los presidentes municipales de 83 ayuntamientos y el titular del Ejecutivo local han comenzado a mostrar sus primeros logros usando principalmente las redes sociales y en menor grado a los medios de comunicación tradicionales.

Lo anterior ha llevado a quienes estamos inmersos en el mundo virtual del periodismo y la política a considerar que unos figuran más que otros, lo que no necesariamente significa que sean mejores o peores que sus pares en el trabajo y toma de decisiones para gobernar, o en la administración pública.

Sin embargo sí resalta quienes suben más cosas a Facebook o Twitter, como si el parámetro de la buena labor en el siglo XXI fuera esa, la medición de "likes", los buenos comentarios, la publicidad para que aparezcan los mensajes de los gobernantes desplegados en todos los muros (virtuales) de quienes acceden a la red global de datos e información.

A mi parecer la fórmula de cyber político en la actualidad puede resultar un poco alejada del concepto original por el que se busca estar cercano a la ciudadanía, puesto que solo hace falta echar un ojo a las cifras de acceso de Internet, en este caso en Hidalgo.

Según el Inegi, en México solo el 30.7 por ciento de los hogares tienen acceso a Internet, situación que trasladada a la entidad se traduce de dos a tres de cada 10 hogares con acceso a este tipo de tecnología.

Ante esto es ilógico que un mensaje político o de gobierno tenga la penetración completa cuando el objetivo al que va dirigido es exclusivo de una minoría, que si bien luce numerosa en Pachuca y las principales ciudades hidalguenses, no es más que –como en las redes- una situación virtual.

El fin de semana pasado tuve oportunidad de platicar con amigos de la sierra hidalguense a quienes pregunté sobre cómo percibían el nuevo gobierno tanto en sus municipios como en el estado, y la respuesta fue que no se notaba. Primero, porque el tiempo es poco (apenas el 5 de septiembre pasado fue el cambio de poderes), y segundo porque no cuentan con acceso a la tecnología como en la capital hidalguense o las zonas metropolitanas, por lo que los mensajes de impacto virtual les son ajenos.

La tendencia parece irreversible, pero como cité líneas atrás, el pensar que la ciudadanía está inmersa únicamente en mensajes de Facebook o tuits no hace más que poner una barrera de algoritmos entre gobierno y pueblo. Estoy seguro que nadie quiere un edil o un representante de escritorio, pero mucho menos de redes o de fotos con marcos y filtros.

Si hoy me preguntan quién figura más en Hidalgo, a un mes y una semana de haber iniciado los nuevos gobiernos, me tendría que ir al Facebook o al Twitter para ver quien tiene más "me gusta" o más "retuits" o "favs".