Intelecto Opuesto

La evaluación docente

En Hidalgo un total de 428 docentes se quedaron sin evaluación y mil 22 lograron realizar las pruebas de educación federal el fin de semana pasado.

Ante esto, el secretario de Educación Pública del país, Aurelio Nuño Mayer, dijo que maestros que no se hayan presentado a la denominada Evaluación del Desempeño, por presiones de la disidencia magisterial, podrán evaluarse en fechas extraordinarias, pero bajo dos condiciones.

La primera es que se acerquen y expongan su caso a las autoridades educativas locales y federales, y la segunda que digan, es decir, que el maestro "sople" quien le dijo o le impidió que presentara sus pruebas, pues para el proceso hubo inscripción previa, que significa que de inicio buscaron participar. "Quienes se nieguen a presentar los exámenes sí serán separados del servicio", aclaró Aurelio Nuño. Una postura que ha mostrado desde antes de asumir el cargo, cuando desde la Oficina de la Presidencia acudía a diversas reuniones para exponer el tema con gobernadores.

Ahora, tras no claudicar a las manifestaciones y formación de grupos antagónicos, no solo en Oaxaca, Chiapas y Michoacán, pues en Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro y varias entidades del Centro se han instalado pequeñas bases anti reforma educativa, el titular de la SEP lanza una nueva carta.

Ayer adelantó lo que será el nuevo programa de formación profesional docente, e informó que será presentado en 2016, en el que se tomarán en cuenta los resultados de la evaluación, para que sea un plan con pertinencia para mejorar la capacitación de los profesores. Explicó que la formación será gratuita, y que se establecerán convenios con instituciones educativas para fortalecer los planes de capacitación del magisterio.

Nuño Mayer también anunció un incremento de 300 por ciento al programa de formación docente y explicó que la evaluación servirá para determinar fortalezas y debilidades del magisterio.

No solo resulta particularmente extraño que en un país acostumbrado a la "independencia sindical docente" por así denominarla, se tomen las decisiones de dicho gremio desde la cabeza de la dependencia educativa, lo que antes parecía inimaginable.

Quiero decir ¿de qué sirve pues un sindicato, el que llegara a decirse el más grande de América Latina, cuando sus liderazgos y bases, sus secciones y representantes, únicamente pueden coadyuvar o ser liquidados (despedidos)?

De nada o muy poco. Desde esta trinchera he venido señalando que un gremio dividido por la lucha de poderes, por el reconocimiento de los que antes querían llegar y no pudieron, de las afrentas personales y de los sinsabores políticos en todas las entidades, es un ente con los brazos amputados.

En efecto la Reforma Educativa vino a cambiar los paradigmas de la formación de maestros, de la inclusión y apertura de espacios y como ya se prevé para 2016, de quienes podrán seguir al frente de su profesión, si es que siguen las reglas establecidas.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com