Intelecto Opuesto

Debate legislativo

Ayer se dio en el Congreso de Hidalgo uno de esos debates que son sanos para la vida política del estado. Más allá de los temas y personajes, el que nuestros representantes parlamentarios se suban a la tribuna para dirimir sus ideas y planteamientos debería ser más que un reconocimiento, un deber y obligación.

Es en el debate donde surgen los grandes temas que pueden cambiar el rumbo en la toma de decisiones de los gobiernos y por ello hacen falta más discusiones de todos los tópicos en el marco de las sesiones.

La práctica legislativa parece haberse desgastado desde hace un buen tiempo, y es notorio cuando el proceso se hace evidente en la mecanización de las aprobaciones o propuestas de iniciativas para reformas o decretos. En Comisiones generalmente se tocan y analizan todos estos temas para posteriormente en las sesiones dar el aval o el rechazo.

Sin embargo la ciudadanía quiere y anhela ver a sus diputados activos, no recorriendo calles y entregando recursos y apoyos que son responsabilidad de otros órdenes de gobierno; la ciudadanía, a mi parecer, apreciaría más la labor del diputado si este se esmera en presentar los mejores temas con el mayor rigor técnico y jurídico.

Abrir el debate no es perder el tiempo o alargar las cosas, es poder tomar en cuenta a todos los actores políticos y a los propios representados. Se sabe que al pertenecer a una fracción partidista, en muchas ocasiones no hay forma de ir en contra para alzar la mano y expresar una opinión libre o diferente; y no por censura, sino por consenso de las mayorías que integran a un cuerpo colegiado.

Por eso el debate de ayer en el Congreso hidalguense fue más que interesante. El tema, queridos lectores, nos concierne a todos: el Sistema Estatal Anticorrupción. Y es que los diputados, sus diputados, presentaron a los candidatos a integrar la Comisión de Selección que nombrará al Comité de Participación Ciudadana del SEA (antes mencionado, nuevo organismo fiscal que combatirá a la corrupción).

El tema de las entrevistas para elegir a los perfiles de quienes serían votados fue lo que comenzó la discusión; algunas y algunos se pronunciaron por no haber conocido a fondo el proceso, mientras que otros pidieron pasar el asunto por unanimidad para darle la mayor certeza y fortalecer a la nueva fiscalía que tendrá Hidalgo.

Muchos hablaron, otros no tanto, pero es bueno verlos en acción ya que de ellos espera mucho más la ciudadanía; no solo por haberlos llevado al Congreso por el voto y el sentido del mismo, sino porque son la voz de quienes esperan mejores leyes que protejan el desarrollo y a la sociedad.

Al final el asunto pasó y todo terminó. Sin embargo es de reconocer lo dicho casi al final, donde no tendría ningún estado o el propio país que estar inmerso en el combate a la corrupción si ésta no existiera.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com