Intelecto Opuesto

¿Cuándo bajarán la luz y la gasolina?

La pregunta que desde el principio de la discusión de la reforma energética nos hicimos millones de mexicanos fue ¿si el petróleo es nuestro y no vemos ningún beneficio, ahora con la reforma energética cuándo bajarán los costos de la luz y la gasolina?

Ayer, tras promulgar las leyes secundarias en la materia, el presidente Enrique Peña Nieto dejó entrever que el plan nacional de abrir el mercado al capital privado y la competencia que esto generará es la vía más rápida y, al parecer segura, para poder responder a los mexicanos.

Un reportaje de Mayra Martínez Medina en MILENIO bajo el título “¿Cuándo bajarán la luz, el gas y la gasolina?” explica a detalle y con opinión de expertos en el tema el tratado mercadológico antes mencionado de que sin competencia, sin apertura del sector a otros capitales, a inversionistas y los riesgos que esto conlleva, sin eso, jamás se podrá pensar en que baje el costo por lo que pagamos de electricidad en viviendas, negocios, establecimientos y de evitar de una vez por todas el alza de la gasolina que pega en los bolsillos de la población cada mes.

“Depende de que haya más competencia en el mercado, es decir que se instalen otras estaciones de servicio distintas a la franquicia Pemex”, detalla el reportaje que además me parece oportuno y extraordinario, siendo una de las notas más leídas de ayer en nuestra edición online y que además no refresca la memoria pues recupera lo dicho por las autoridades: “Comisión Federa de Electricidad informó en días pasados que será en dos años cuando bajen las tarifas”.

Más allá de los análisis sesudos, de los comentarios de expertos, de los comentarios populares y hasta de las críticas pesimistas que nos pintan un panorama desolador y apocalíptico, la realidad es que nadie sabe a ciencia cierta cómo funcionará la reforma energética para efectos prácticos de la población, del ciudadano que paga la gasolina del taxi, del transporte, la electricidad del metro, el servicio de su automóvil, los productos derivados, que al final, es lo que nos interesa como habitantes de un país que espera mucho de esto.

Y no nos engañemos, no por una reforma legislativa o un cambio constitucional vamos a mejorar en el corto o mediano plazo; es más, el análisis debe ir más por el tema financiero y económico, de las condiciones del país y de nuestros principales socios internacionales, porque de ahí dependerá más el tema de la generación de empleos y reducción de costos. La reforma ya pasó, el paso será ahora generar las condiciones para que se dé todo lo que esperamos como ciudadanos: mejores condiciones de vida.

Mañana se harán anuncios importantes con respecto al tema, pues el propio presidente dijo que se explicarían las acciones para poner en marcha las adecuaciones hechas en la Constitución; y sí que las habrá, de lo contrario de nada habría servido un año de debates y consternación legislativa para sacar adelante el tema.

http://twitter.com/laloflu