Intelecto Opuesto

Liquidan alianza PAN-PRD en Hidalgo

El Tribunal Electoral del estado de Hidalgo anuló ayer el convenio por el cual el PAN y el PRD conformaron la alianza en 50 municipios, con el argumento de que el Instituto Estatal Electoral al aprobar las coaliciones del PRD-PT para gobernador y la del sol azteca con el blanquiazul para ayuntamientos, vulneró el "principio de uniformidad".

De acuerdo con lo dictado por el tribunal local, se declaró fundados los agravios presentados por el partido Movimiento Ciudadano en contra del Acuerdo CG/23/2016 pronunciado por el Consejo General del Instituto Estatal Electoral en el que se aprobó la coalición entre el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática.

La tesis recayó en el precepto de que no se respetó el principio de unanimidad, puesto que los partidos no pueden celebrar más de una coalición en un mismo proceso electoral.

¿Qué significa esto?, sin rebuscar en términos que nos comprendemos la gran mayoría o los no acostumbrados a los artilugios de carácter legaloide –tan empleados en estas épocas electorales-, es tan sencillo como que el PRD y el IEEH incurrieron en faltas que el Tribunal detectó y consideró como gravosas en detrimento de los derechos políticos de otros participantes del proceso, en este caso los denunciantes que fueron Movimiento Ciudadano.

Es por demás curioso cómo los más beneficiados con la resolución, la alianza PRI-PVEM-Panal llamada "Un Hidalgo con Rumbo", no tuvieron nada que ver ni metieron las narices ni se asomaron siquiera. Es más, si se le pregunta a los representantes tricolores sobre el asunto, lo más probable es que digan que no saben de qué se está hablando, o que no están enterados del asunto, pues es un pleito entre otros partidos, entre los demás, que a ellos no es incumbe y en efecto, así es.

Quien piense o elucubre que por ordenes perversas y ocultas los partidos Movimiento Ciudadano y PRD, así como el propio Órgano Público Local Electoral (el IEEH), realizaron a propósito situaciones que a la postre se convertirían en esto, en el desastre jurídico y administrativo, legal del derecho electoral de su propia alianza partidista, está obligado a presentar o las pruebas o los testimonios que lleven a confirmar esto.

Por el contrario, si se cree a cabalidad que lo que ocurrió fue un gran fiasco aderezado con la coincidencia de toda la circunstancia electoral, se llega fácilmente a una conclusión: no saben siquiera lo que están haciendo. Sería como criticar al futbolista que no sabe patear penales y que se supone a diario entrena para ello.

Como sea la alianza PAN-PRD en Hidalgo vuelve a recibir una estocada, esta vez mortal y aunque se acuda a los tribunales federales y se defienda a capa y espada, lo más probable es que el tiempo no alcance, la resolución no salga en forma y todo terminará en un verdadero revoltijo de partidos contra partidos. ¿Y el ciudadano?

eduardogonzalez.lopez@milenio.com