Intelecto Opuesto

Menos adicciones, menos delitos

El problema de las adicciones en México es visto siempre como un desgaste del tejido social y del núcleo familiar en donde los gobiernos se dicen rebasados ante lo que observan como un tema de falta de valores, derechos humanos, gustos y preferencia sociales y hasta tipo y niveles de vida.

Sin embargo, la realidad nos indica que en donde se tienen menos problemas de adicciones a las drogas se tienen mejores probabilidades para alcanzar índices de menor incidencia delictiva.

De acuerdo con lo dicho por diputados federales, se deben impulsar programas para que menores y jóvenes se alejen de adicciones y conductas delictivas como una política de estado y no como una opción social o de organizaciones civiles.

Recientemente en reuniones en San Lázaro, se dio a conocer que el mayor consumo de sustancias corresponde a la mariguana, seguida por inhalables y tranquilizantes, mientras que en los hombres el consumo de cocaína es mayor que los tranquilizantes.

De acuerdo con la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia 2014, el 67.6 por ciento de personas entre 12 a 29 años relató que en sus hogares se presentan conductas de violencia y el 29.1 por ciento tiene conflictos con alguno de los adultos del hogar.

Conforme al informe, el entorno de violencia que se le presenta a esta población es significativo, de manera tal que el 71.56 por ciento ha tenido experiencias de amistades que generan una influencia antisocial o delictiva.

Respecto a los problemas de adicción, los datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes 2014, Reporte de Drogas, establece que 17.2 por ciento de estudiantes de 5º y 6º de Primaria, Secundaria y Bachillerato alguna vez ha consumido drogas.

Otro aspecto a cuidar, son los temas que se generan de forma paralela a las adicciones y los problemas sociales como lo es el cuadro de depresión o las alteraciones a la salud.

El Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género (CEAMEG) de la Cámara de Diputados, reveló que diez millones de personas en el país padecen depresión, de los cuales 239 mil se localizan en la Ciudad de México.

La segunda causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años es el suicidio y puede ser atribuida a problemas psiquiátricos, esquizofrenia y depresión. México tiene una mayor prevalencia de enfermos clínicos reportados y la depresión es la primera causa de discapacidad laboral.

Se deben de buscar pues, ante tales escenarios, políticas públicas que permitan a los estados enfrentar dichos problemas con acciones que vayan desde la asignación presupuestal para su combate, hasta la creación de oficinas especiales, no meras instancias, sino incluso secretarías donde se pueda tener una labor más extensa en la reducción de los índices de adicciones y padecimientos alternos que éstas lleguen a generar.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com