Intelecto Opuesto

Xantolo, patrimonio del estado

El estado de Hidalgo se sumó a las entidades que componen la región de la Huasteca en el país, junto a Veracruz, Tamaulipas y San Luis Potosí, incluso hay quienes incluyen a Querétaro y Puebla, en nombrar a la Fiesta de Todos los Santos o Xantolo como Patrimonio Cultural Inmaterial.

En 2003 la Convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), determinó que el patrimonio cultural inmaterial, también llamado patrimonio vivo es "todo aquel que debe salvaguardarse y consiste en el reconocimiento de los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas transmitidos de generación en generación y que infunden a las comunidades y a los grupos un sentimiento de identidad y continuidad, contribuyendo así a promover el respeto a la diversidad cultural y la creatividad humana".

Es precisamente esta determinación de origen la que Hidalgo ha adoptado para su fiesta en la Huasteca; un evento ancestral, generacional y que vive en los corazones de los pueblos que cada año recuerdan a sus difuntos a través de danzas, música y comida.

En el caso de Hidalgo, no es menor la determinación legislativa pues ya se tenía una añeja deuda de reconocimiento y valor con la festividad popular, misma que ha impulsado y promovido a la propia demarcación a escenarios de turismo y cultura nacional e internacional.

Alguna vez escuché decir a un político que todos quieren a la Huasteca de novia pero nadie la quiere de esposa, y en muchos casos es cierto. Sin embargo el darle reconocimiento y categoría al Xantolo da muestra de que hay voluntad política de parte de todas las ideologías para poder enaltecer los valores hidalguenses y mexicanos. Más allá de pasiones y fobias, de poder poner en alto el nombre del estado ante instancias culturales del mundo para promover no solo la derrama turística sino el propio desarrollo de la gente y su calidad de vida.

Es cierto, un festejo anual no va a sacar a la gente de la situación en la que se encuentre su calidad de vida, sus servicio básicos, no les va a dar de comer ni a pagar el salario de un año, pero sí puede comenzar a cambiar la mente y acciones de nuevas generaciones, que vean en el esfuerzo familiar de no dejar morir el recuerdo del padre, el abuelo, la madre, la hermana y los hijos, en medio de un llamado a la unidad y a la paz social, pueden ser comienzo de mejores cosas y una buena época para la región.

Siempre se crítica que los mexicanos pecamos de optimistas, de buenas personas y de dejados, pero el respeto a nuestros orígenes, el rescate de nuestros valores familiares y la humildad que nos debe caracterizar siempre, es lo que nos va a ser eternamente mejores humanos que muchos de los demás de este planeta.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com