Intelecto Opuesto

Vigilancia entre partidos

Los partidos políticos comenzaron una serie de señalamientos que fueron de los spots de radio, televisión e Internet, al debate público y finalmente al llamado a la suspensión de emisión en ataques políticos.

A unos días de haber comenzado las campañas para elegir diputados federales en todo el país, gubernaturas importantes como Michoacán y Nuevo León, y ayuntamientos como en el Estado de México, los primeros señalamientos masivos en propagandas no se hicieron esperar con los spots en donde se califican desde las gestiones actuales, las pasadas, hasta los escándalos sociales, políticos y la situación económica nacional.

En ellos siempre se aluden a los principales actores políticos del momento, o a los últimos que pasaron por los puestos del poder, por lo que siempre que se mencionan terminan siendo objeto de un fuerte debate entre partidos, principalmente en las tribunas legislativas y, más recientemente, en la arenga de las redes sociales.

Pues por extraño que resulte, el caso de que entre partidos se vigilen desde sus actuaciones y mensajes no es reflejo de una transparencia en campañas ni mucho menos de democracia, sino simplemente un juego entre particulares en donde el elector, el ciudadano, la sociedad, solo es un medio para alcanzar el objetivo.

¿Acaso los partidos políticos en el país se han preguntado qué spots quieren ver los electores? Los mensajes se deciden por un equipo de “asesores” que coordinan los movimientos de los candidatos y supuestamente son ellos los que elaboran los mensajes que la ciudadanía va a recibir.

Entre partidos se acuerda, antes del inicio de cada campaña, respeto a la ley. Una semana después (en este caso de 2015), se ordenan bajar spots, retirar propaganda, delimitar actos y acciones, pues todo ello es contrario –según el INE- a lo que se juró y se comprometió obedecer: la ley.

La vigilancia entre partidos políticos parece ser, entonces, más una guerrita entre bandos, cuasi pandillas, que pueden prescindir de la legalidad para pedir que se respete la ley. O bien, que pueden saltarse las propia normatividad, pero al mismo tiempo señalar al que se la está saltando, según sea el caso.

Como todo en política, los tiempos irán marcando el rumbo de las campañas y de la elección, en tanto los primeros ataques ya fueron dados y con golpes certeros. Parece que el debate va tomando forma en cuanto a que sí, habrá demasiadas denuncias para un árbitro que seguramente quedará rebasado en sus ordenamientos, juicios, mandatos y determinaciones, pero que servirá para probar al nuevo sistema electoral del país, con miras a los que se avecina de 2016 a 2018.

Como agregado, querido lector, apreciada lectora, la vigilancia entre partidos políticos parece ser entonces más como una clandestina noche de ronda entre amigos, donde todos saben que lo que están haciendo está mal pero no dejan de divertirse.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com

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