Intelecto Opuesto

En el Vaticano sabrán de México

Los obispos de Apatzingán, Miguel Patiño Velázquez y el de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa de Guerrero, Alejo Zavala Castro, expondrán ante representantes del papa Francisco I la problemática provocada por el entorno de violencia en sus estados, regiones y en México.

Ambos prelados tendrán la palabra este 14 de noviembre en la sede de Casa Lago de Guadalupe de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, durante la 96 Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano que comenzó desde ayer lunes y terminará el viernes.

Ahí, se agendó la presencia del cardenal canadiense Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina y de Monseñor Rino Fisichella, arzobispo italiano y presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización del Vaticano, representantes personales de Jorge Bergoglio.

No sé que vaya a ocurrir o que esté pasando realmente en las zonas en donde los padres católicos han denunciado abusos, despojos, zozobra y demás resultados de la narcoviolencia, pero sí me pregunto: ¿el Vaticano sabrá lo que pasa en México, uno de sus países bastiones dentro del catolicismo? ¿les importa acaso lo que ocurra en cualquier villa o provincia eclesiástica mexicana? ¿les preocupará acaso a los vicarios romanos lo que sus pares sacerdotes han hecho o están haciendo en pueblos de nuestro país? Sobreviviendo junto al crimen organizado, pagando extorsiones, protegiendo gente, escuchando no se que tipo de confesiones. Vaya, un verdadero “martirio”, por citarlo en las propias creencias.

Me queda claro que el clamor clerical recae más en lo que padecen como ciudadanos de a pie que como en personajes de la iglesia católica y es por eso que acuden a las autoridades que ellos creen competentes.

Entonces, los titulares de las provincias de Michoacán y Guerrero dialogarán con los 130 obispos de las 91 circunscripciones eclesiásticas del país, en lo que la Conferencia del Episcopado denominó “La Nueva Evangelización como respuesta a un mundo violento”.

Para que  nos demos un ejemplo de  la opinión que tiene la iglesia sobre lo ocurrido en Michoacán, replico el texto publicado por el propio obispo de Apatzingán, Miguel Patiño Velázquez, el pasado 15 de octubre en la página de la CEM. “El Estado de Michoacán tiene todas las características de un Estado Fallido. Los grupos criminales: Familia Michoacana, Zetas, Nueva Generación y Caballeros Templarios, principalmente, se lo disputan como si fuera un botín. La Costa: para la entrada de la droga y los insumos para la producción de las drogas sintéticas; la Sierra Madre del Sur y la zona aguacatera: para el cultivo de mariguana y amapola, el establecimiento de laboratorios para la producción de drogas sintéticas y refugio de los grupos criminales. Las ciudades más importantes y todo el Estado: para el trasiego y comercio de la droga, venta de seguridad (cuotas), secuestros, robos y toda clase de extorsión”.

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