Intelecto Opuesto

Urge reconfigurar no construir

El director general de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya, reveló que la nueva refinería de Tula, Hidalgo, se mantiene en la cartera de inversiones de Pemex Refinación.

Durante su comparecencia ante diputados federales de ayer por la mañana en San Lázaro, el director de la paraestatal mencionó a legisladores que existe un proyecto de reconfiguración en el estado de Hidalgo que implica una inversión de alrededor de 4 mil millones de dólares en dos etapas que ante la falta de recursos e incluye “la reconfiguración de Tula y la nueva capacidad de refinación”.

“El gran proyecto inicial para aumentar la capacidad de refinación es la reconfiguración de la actual refinería de Tula”, replicó Lozoya ante el cuestionamiento de la continuidad del proyecto de la nueva refinería.

Además, comentó que se realizarán las reconfiguraciones de las refinerías de Salamanca y Salina Cruz con una inversión total de aproximadamente 7 mil millones dólares.

Señaló que entre los objetivos del multicitado Plan de Negocios de Pemex está el incrementar la producción de petróleo y aumentar las reservas de hidrocarburos.

Precisó que se busca aumentar la capacidad de transformación industrial y garantizar el abasto oportuno de petrolíferos, así como reducir costos.

Para irnos entendiendo queda claro que el director de Pemex mantiene en su discurso la bandera de la Reforma Energética para condicionar la construcción de la nueva refinería con el propósito de convocar a inversión privada y pública para el proyecto de construcción más no de operación.

En la meta ideal de Pemex está el contar no con una nueva refinería –tema que ya no pueden quitarse de encima ante la presión social y política de Hidalgo- sino con una mayor capacidad de producción de barriles de petróleo para poder exportar y así generar mayor riqueza a la empresa paraestatal.

La construcción (la famosa barda, la limpieza del polígono entre Atitalaquia y Tula, así como las obras complementarias que pueden dar trabajo a los hidalguenses de esa región) no le interesan en lo más mínimo a Pemex; si se hace o no, les afecta poco o nada.

Un nuevo tren de refinación en Tula sólo cumplirá su propósito si existe más petróleo, si se extraen más cantidades y si se puede invertir cada vez más dinero en proyectos de exploración y explotación. ¿Qué se busca con el petróleo en México? Pues simplemente ganar dinero. Más dinero para la empresa del país, más para sus contratistas, dejar de depender de las importaciones y poder reducir el costo de los combustibles que usamos los millones de mexicanos para poder ver reflejado en nuestros bolsillos un ahorro significativo y que así nos puedan decir que se mejoró nuestra calidad de vida.

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