Intelecto Opuesto

Transparencia en el deporte

Al igual que en la política, en la función pública y ante la demanda de la transparencia y correcta conducción de los servidores del estado y el país se requiere de nueva formación de valores, de educación y ejemplo para las futuras generaciones.

El deporte, un área vital para la recomposición del tejido social que se busca en México requiere de la misma conformación administrativa y orgánica que la política, que las dependencias de la administración.

Lo menciono porque ayer se dio a conocer que la Comisión de Honor y Justicia del Instituto Hidalguense del Deporte determinó sancionar por espacio de un año a un joven beisbolista de 15 años, a no participar en ningún evento de la disciplina convocado por la Federación Mexicana de Béisbol, así como inhabilitar a la madre del atleta, a no tener injerencia en ningún cuerpo directivo de ninguna asociación

deportiva de forma indefinida, tras incurrir en una falta al reglamento establecido por la convocatoria de Olimpiada Nacional 2015.

El problema fue que participó como parte del selectivo de Hidalgo para la etapa regional de la disciplina en la categoría pre junior (13-14 años) en donde el estado consiguió su pase a Olimpiada Nacional y que tras una queja del equipo de Querétaro, se determinó investigar la edad del joven y aprobar una sanción por alineación indebida, además de sancionar al estado a no participar en ninguna de las categorías clasificadas a la justa nacional. En pocas palabras, Hidalgo usó cachirules en el regional de béisbol.

Ante ello, el Inhide rápidamente se deslindó y vía sus representantes confirmaron que se realizará un llamado de atención al presidente de la Asociación Hidalguense de Béisbol, Doroteo Mendoza Soberanes y a los entrenadores Daguberto Oropeza Melgarejo y Jesús Gustavo Pérez Hernández, de quienes muchos de los afectados ahora por la determinación de descalificar al equipo los señalan de mantener un mal manejo del béisbol en Hidalgo por lo que piden la intervención si es posible del propio gobernador Francisco Olvera Ruiz ante lo ocurrido.

No es culpa del muchacho, él es el principal afectado al igual que el equipo, y si los encargados no toman con seriedad este tipo de eventos y con rigor administrativo los encaran de la misma forma que en el campo de juego, de nada sirven los esfuerzos de pequeños con sueños de grandeza ni de las autoridades deportivas.

Es importante decir que este tipo de situaciones frustra en parte los ánimos de participar en próximas competiciones que es donde se debe demostrar el avance que hay en el deporte del estado.

Este es un buen momento para evaluar y analizar el trabajo en el Inhide y en las organizaciones y asociaciones deportivas de Hidalgo. Muchas de ellas, plagadas de estigmas y personajes que poco o nada le han dejado a los deportistas hidalguenses.

 

eduardogonzalez.lopez@milenio.com