Intelecto Opuesto

Trabajo infantil va en aumento

La situación por la que se ha desenvuelto la economía del país, de sus estados más vulnerables, en los últimos 15 años, demuestran el poco avance que se tiene en calidad de vida y desarrollo social y económico.

En estados del centro, cercanos a la capital del país, como lo es Hidalgo, Tlaxcala, Morelos, y el propio Estado de México, se vive una situación de polos extremos en donde existe población en alarmante riesgo de pobreza extrema, así como clases medias, altas y muy altas, que controlan el poder político y empresarial de las zonas y regiones en donde vive la mayor cantidad de  población del país.

Ayer, las autoridades hidalguenses, tocaron de manera pertinaz el tema de la erradicación del trabajo infantil por considerar que las condiciones propias de la edad infante no son las propicias para el desarrollo de una actividad económica, mucho menos para ser parte del sustento familiar.

De acuerdo con el Subsecretario de Inclusión Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), José Adán Ignacio Rubí Salazar, más de 80 mil de los tres millones de niños y niñas que trabajan a nivel nacional viven en el estado de Hidalgo.

El funcionario federal detalló que en la entidad, los sectores que emplean a los menores de edad son el agrícola (29%), comercial y de servicios (ambos con el 26%), el artesanal e industrial (12%) y de la construcción el (5%).

En México, según INEGI, hay 3.6 millones de niños y niñas menores de 17 años que trabajan, de los cuales 1.1 millones tienen menos de 14 años; según UNICEF, nuestro país ocupa el sitio 49 en tasa de trabajo infantil en niños y niñas de entre cinco y 14 años, superado, entre otros, por Argentina, Brasil y Colombia.

De acuerdo con el Documento Informativo sobre Trabajo Infantil en México, se alude al trabajo infantil cuando: es peligroso y perjudicial para el bienestar físico, mental o moral del niño, e interfiere con su escolarización puesto que les priva de la posibilidad de asistir a clases, les obliga a abandonar la escuela de forma prematura o les exige combinar el estudio con un trabajo pesado, que consume mucho tiempo y que repercute en la calidad de sus estudios.

En las formas más extremas de trabajo infantil, señala el documento oficial, son sometidos a situaciones de esclavitud, de explotación laboral, separados de sus familias, expuestos a graves peligros, como la trata de personas y a enfermedades o abandonados a su suerte en la calle de grandes ciudades con frecuencia a una edad muy temprana.

Es importante recalcar en todo momento que los derechos de los niños y niñas deben ser cuidados y vigilados por las instancias gubernamentales, pues son quienes cuentan con las herramientas para poder brindarles un mayor desarrollo y oportunidades; hay que darle a los menores la opción de vivir en un mejor entorno y poder gozar de un mejor futuro.

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