Intelecto Opuesto

Sufren antes de la elección

Los partidos políticos en Hidalgo no están siendo beneficiados con la época pre electoral, pues además de lo arduo que ha sido la elección de aspirantes a San Lázaro, el proceso para complementar las fórmulas en todos los distritos ha dejado más heridas que cicatrices.

Ni el PRI, que ha salido bien librado de los conflictos internos en los últimos años se ha librado de la efervescencia mediática y del mal llamado “fuego amigo” que tanto daño le ha hecho a la política en México.

En cambio, los actores políticos, al menos los que han asomado el rostro, parecen pedir lo contrario. Unidad y estrategia de planeación para lo que se vienen: unas campañas con nuevas reglas, con leyes más estrictas y con más disposiciones que antes, lo que podría traer nuevas recomposiciones a las preferencias del electorado. Aguas.

El PRI, PAN y PRD en Hidalgo, no han podido completar en su totalidad las fórmulas, mismas que deberán estar listas entre el 22 y 29 de marzo ante el Instituto Nacional Electoral –al igual que las de los demás partidos- por lo que esta semana será crucial en la definición de puestos para las candidaturas.

En los tres casos, los denominados partidos tradicionales, los de más años en este juego de la política, parecen no haber encontrado aún el camino de la paz política en sus propios comités estatales. Unos, los tricolores, buscan unidad a toda costa y sobre todo personaje, y al final (como es su estilo) lo conseguirán. En contraste, en el PAN, el cambio de dirigencia estatal que en teoría traería nuevos y mejores bríos, parecen mantener contenidas las ganas de pelea entre algunos de sus militantes que solo esperan las campañas para sacar sus trapos al sol, algo que seguramente restará en lugar de sumar que es lo que espera el militante blanquiazul. Por su parte el PRD no parece vivir su mejor momento y en la agonía nacional se consume de forma estatal, pues entre renuncias de militantes, abandono de puestos y candidaturas, el futuro se ve más incierto que seguro, aunque con más probabilidades de unidad que sus pares azules, incluso que los tricolores.

Debemos analizar de manera detallada el efecto Nueva Alianza en Hidalgo. Un partido que ha logrado consolidarse más que en cualquier otra entidad, quizá a la par que en Puebla, siendo ya un bastión de la política hidalguense y segunda fuerza en la materia en la entidad.

Los panalistas, a quienes no les gusta ser nombrados así, son el único instituto político de Hidalgo que mantiene una misma mística y una misma unidad a pesar de todos lo ocurrido con la dirigencia seccional del SNTE en el estado y con sus ex líderes. A pesar de todo, el partido sigue avante y sigue con la misma cantidad de militantes, incluso tal vez más.

Son curiosos los escenarios que se presentan para la política hidalguense previo a las elecciones, pero aún así se tienen que ajustar a los lineamientos nacionales y competir, al menos, con lo mejor que se tenga.

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