Intelecto Opuesto

Servicios básicos

Un gobierno municipal en México debe ser el garante de la correcta operación de los servicios básicos; depender de ajenos o terceros siempre acarreará problemas y en Pachuca lo vemos con dos cuestiones básicas y fundamentales: el agua y la basura.

Uno, el del vital líquido, no depende del ayuntamiento y es responsabilidad plena de la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales (Caasim) que atiende no solo a Pachuca sino a 13 municipios más, resulta ser una de las grandes cargas para el gobierno local, no de esta administración sino de al menos desde hace una década, fecha en que comenzó el crecimiento urbano y demográfico de la Bella Airosa de forma más exponencial.

Para su operación, señala la propia Comisión, dependen de dos cosas. Los ingresos que se les asigna en el presupuesto de egresos del estado, y por la captación de recursos producto del pago por el servicio de agua en viviendas y negocios, principalmente.

En un estimado hecho por el propio organismo, prevén captar este 2015 poco más de 400 millones de pesos, sumado a lo que se les asigna que es 435 millones más, lo que si bien no genera un techo financiero deseable si es de consideración para exigir un mejor servicio en dotación de líquido para las casas.

Históricamente, Pachuca siempre ha tenido problemas con el agua. Primero, los minerales que contienen sus mantos freáticos producto de la explotación minera son y han sido siempre un tema de análisis médico, químico y hasta político (pues en campaña se habla hasta de dar agua limpia a cambio del voto). Además, el pertenecer a una zona de carestía de agua potable como el Valle de México, hace que Pachuca también sufra el ver como se termina la fuente de la vida con el paso del tiempo, como ocurre con el Estado de México y el Distrito Federal.

Todo esto afecta directamente al gobierno local de Pachuca, pues aunque ellos no tienen la culpa del servicio que brinda Caasim, pues hasta son usuarios, las quejas y señalamientos vienen también contra ellos; digamos que cuando falta el agua nadie se salva.

Hasta el año anterior, el propio director de la Caasim, Daniel Barrera Martínez, señaló que la deuda que tienen sobre pasa los 500 millones de pesos. Entre los conceptos está la luz (238 millones) y de los derechos por el líquido (292 ante la Coangua). El funcionario señaló que por esta situación es importante que los usuarios paguen su recibió, ya que la Comisión opera con recursos propios, por lo que la carteta vencida les pega. Caasim brinda servicio a 180 mil tomas, de las cuales la mitad tienen adeudos, eso sin contar aquellas que son irregulares.

Con tantos problemas, es urgente replantearse si en verdad Pachuca debe depender de un organismo operador de agua externo si bien puede contar con el suyo, exclusivo para la municipalidad. De la basura, hablaremos después.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com

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