Intelecto Opuesto

Salario mínimo navideño


La llegadade la época navideña a la economía de la clase media –en peligro de extinción-no trajo consigo la bonanza de otras temporadas, sino todo lo contrario.

La mayoría detrabajadores, profesionistas y oficinistas, cierran este 2013 con una situaciónestable pero tambaleante de cara al siguiente año.

Y es que tansólo el anuncio del incremento al salario nos puso a todos con los pelos depunta puesto que el “aumentote” de 2.52 pesos, vendido como un incremento del3.9 por ciento, no sólo es irrisorio sino inútil.

Lo peor (sí, haymás por contar), no es la cantidad sino la forma y fondo con que se maneja eltema, uno por demás sensible para la sociedad mexicana. Si hay algo con lo queno se juega es con el salario del trabajador, con la ganancia producto de su esfuerzo,bueno o malo, pero al final su esfuerzo.

AlfonsoNavarrete Prida, ex diputado federal del PRI, actual secretario del Trabajo delgobierno federal, uno de los hombres más cercanos al Presidente Enrique Peña,con quien trabajó desde que el mandatario nacional era gobernador del Estado deMéxico, es quien informó del funesto asunto y remató que fueron losrepresentantes de los trabajadores (quién sabe quiénes), los empleadores y elgobierno federal los que votaron por unanimidad los aumentos con lo que laspercepciones mínimas para la Zona A pasaron de 64.76 pesos diarios a 67.28pesos, y de 61.38 pesos diarios a 63.77 para la Zona B (en la que se ubicaHidalgo).

Según reportó laagencia gubernamental Notimex, el funcionario resaltó que dado que la inflaciónen 2013 alcanzó 3.0%, el incremento otorgado a los salarios mínimos permitiráuna pequeña recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.

En México el 58%de la población ocupada gana entre uno y tres salarios mínimos, es decir 28.7millones de personas, poco más de un cuarto de la población mexicana, segúndatos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Es decir, más de 28 millones de empelados y subempleados, así como susfamilias, dependen en gran medida de los salarios aprobados por la famosaComisión Nacional que fija la cantidad a pagar por una jornada laboral.

A esto se lesuma el informe Panorama Laboral de la Organización Internacional del Trabajo,dado a conocer precisamente en este contexto, en donde se precisa que México seencuentra entre los países con los salarios mínimos más bajos del continente, ala altura de Honduras, El Salvador y Guatemala, en donde el comercio informales la base de la economía de esas naciones.

No hay que sermagos para adivinar que con este aumento al salario no alcanzará parasobrevivir de forma digna el 2014; si bien, es un alza y son casi 3 pesos máspor día, la realidad es que todos los servicios cuestan eso y más: transporte,comida, salud y seguridad, puesto que hay que pagar por todos a pesar de que enmuchos es la autoridad la responsable de darlos sin pedir nada a cambio.

http://twitter.com/laloflu

 

La llegada de la época navideña a la economía de la clase media –en peligro de extinción- no trajo consigo la bonanza de otras temporadas, sino todo lo contrario.

La mayoría de trabajadores, profesionistas y oficinistas, cierran este 2013 con una situación estable pero tambaleante de cara al siguiente año.

Y es que tan sólo el anuncio del incremento al salario nos puso a todos con los pelos de punta puesto que el “aumentote” de 2.52 pesos, vendido como un incremento del 3.9 por ciento, no sólo es irrisorio sino inútil.

Lo peor (sí, hay más por contar), no es la cantidad sino la forma y fondo con que se maneja el tema, uno por demás sensible para la sociedad mexicana. Si hay algo con lo que no se juega es con el salario del trabajador, con la ganancia producto de su esfuerzo, bueno o malo, pero al final su esfuerzo.

Alfonso Navarrete Prida, ex diputado federal del PRI, actual secretario del Trabajo del gobierno federal, uno de los hombres más cercanos al Presidente Enrique Peña, con quien trabajó desde que el mandatario nacional era gobernador del Estado de México, es quien informó del funesto asunto y remató que fueron los representantes de los trabajadores (quién sabe quiénes), los empleadores y el gobierno federal los que votaron por unanimidad los aumentos con lo que las percepciones mínimas para la Zona A pasaron de 64.76 pesos diarios a 67.28 pesos, y de 61.38 pesos diarios a 63.77 para la Zona B (en la que se ubica Hidalgo).

Según reportó la agencia gubernamental Notimex, el funcionario resaltó que dado que la inflación en 2013 alcanzó 3.0%, el incremento otorgado a los salarios mínimos permitirá una pequeña recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.

En México el 58% de la población ocupada gana entre uno y tres salarios mínimos, es decir 28.7 millones de personas, poco más de un cuarto de la población mexicana, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Es decir, más de 28 millones de empelados y subempleados, así como sus familias, dependen en gran medida de los salarios aprobados por la famosa Comisión Nacional que fija la cantidad a pagar por una jornada laboral.

A esto se le suma el informe Panorama Laboral de la Organización Internacional del Trabajo, dado a conocer precisamente en este contexto, en donde se precisa que México se encuentra entre los países con los salarios mínimos más bajos del continente, a la altura de Honduras, El Salvador y Guatemala, en donde el comercio informal es la base de la economía de esas naciones.

No hay que ser magos para adivinar que con este aumento al salario no alcanzará para sobrevivir de forma digna el 2014; si bien, es un alza y son casi 3 pesos más por día, la realidad es que todos los servicios cuestan eso y más: transporte, comida, salud y seguridad, puesto que hay que pagar por todos a pesar de que en muchos es la autoridad la responsable de darlos sin pedir nada a cambio.

http://twitter.com/laloflu