Intelecto Opuesto

Reinserción de los ex presos

Ayer en Hidalgo se instaló la Mesa Interinstitucional para la Inclusión Laboral de Personas en Reclusión y sus Familias que busca reincorporar a la vida económica a quienes hayan cumplido con alguna sentencia penal y que estén próximos a obtener su libertad.

La medida es de carácter nacional, pero en entidades como la hidalguense cobra vital relevancia pues hay mucho trabajo pendiente en materia de reinserción social.

Dentro de los datos relevantes se pudo concluir que hay poco más de 4 mil 200 internos en las 12 cárceles del estado; de ellos sólo 456 cuentan con un trabajo remunerado al interior de los penales.

Es decir, apenas el 10 por ciento de los reclusos del estado se encuentran haciendo algo durante su sentencia; trabajando para empresas, fábricas y maquiladoras que ofrecen oportunidades para que durante el tiempo que estén en reclusión puedan obtener ingresos para ellos y sus familias y para poder sobrevivir en lo que ya sabemos que es el sistema penitenciario nacional.

Del resto, los 3 mil 800 internos que no están laborando, poco o nada se sabe si cuentan con programas de reinserción social, en donde se les trate para que puedan volver a integrarse a empleos y estudios desde el interior de los penales o al momento de salir de la cárcel.

El Subsecretario de Previsión Social de la STPS federal, Ignacio Rubí Salazar, expuso que cerca del 80 por ciento de las personas recluidas están entre los 18 a 29 años, así como la reincidencia delictiva en el país alcanza un 65 por ciento, datos que son alarmantes y por los que se propuso que a manera de ayudar a que una vez alcanzada la libertad puedan insertarse en empleos sin tener que ser estigmatizados por haber estado en una prisión, se elimine el antecedente penal de las cartas judiciales y expedientes, para que las y los ciudadanos que hayan cumplido con sus condenas puedan solicitar empleos de forma normal como cualquier persona.

Esto, de acuerdo a los funcionarios que ayer se congregaron con empresarios y representantes de diversos sectores de la capital hidalguense, es la principal causa por la que al no verse requeridos de nueva cuenta en trabajos, oficios y demás instancias a las que pueden acudir para volver a trabajar y generar ingresos, obliga a los ex presos y ex presas a recaer en actos ilegales, en su mayoría, pues no todos lo hacen de nuevo.

La propuesta dista de ser novedosa pues se ha empleado en otros países y estados donde no se es tan rígido con el asunto de solicitar cartas de antecedentes penales para emplear a personal; sin embargo no caería nada mal en un estado que de acuerdo a los indicadores nacionales es el más o uno de los más seguros del país, en donde la comisión de delitos cada vez se reduce más y más.

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