Intelecto Opuesto

Presupuesto para partidos


Con las épocas electorales llega también el debate sobre la cantidad de recursos públicos a los que acceden los partidos políticos en México; si a nivel nacional siempre es un tema recurrente de analistas y periodistas, en los estados, muchas veces no se dimensiona realmente el asunto y queda de lado por la búsqueda de candidaturas, alianzas y temas internos de institutos políticos.

Sin embargo, se debe recapitular el monto de todo a lo que han accedido los partidos con registro nacional en el país, pues es desde esta perspectiva como se puede juzgar realmente, si es bueno o mano, el que se de dinero público de tantas formas y en tantas ocasiones a los políticos para sus actividades, campañas, capacitaciones y compra de insumos.

De acuerdo con Reyes Tépach Marcial, Investigador Parlamentario, quien el año pasado presentó el estudio "El financiamiento público federal para las actividades electorales y de los partidos políticos nacionales de México, analizado desde un enfoque orgánico, 2000-2015", durante los últimos 15 años se han gastado 186 mil 151.2 millones de pesos en partidos políticos y elecciones; sí, dicha cantidad representa al menos seis veces el presupuesto anual de Hidalgo, y de otras entidades más.

También explica que es precisamente la Constitución Política del país la que avala este tipo de dádivas presupuestales, amparados en el artículo 41, donde se define que los partidos políticos son entidades de interés público, que tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de los órganos de representación política y como organizaciones de ciudadanos. Así como lo leyó.

Entonces, ante e innegable deber de cumplir a cabalidad con la Carta Magna, se le hace entrega a los partidos políticos nacionales el recurso que podría ser empleado, no sé, en mejores salarios para los policías y el Ejército, en compra de armamento de última generación, no sé... en algo que se llama educación pública, vaya, mil y un cosas que se podrían hacer con el dinero, pero que al final termina en campañas y actividades políticas.

Ayer, en Hidalgo, se hizo lo propio en el tema para, en total congruencia con lo que marca la ley, aprobar los recursos que emplearán los partidos este año y en buena parte para la elección que se tendrá el 5 de junio próximo donde se renovarán todos los cargos de elección popular en el estado.

Para ello, se destinarán poco más de 146 millones de pesos, mismos que se repartirán entre 9 partidos políticos que tienen registro en Hidalgo (sí, al PT también, y le van a tocar como de 4 a 5 millones de pesos, eh) para sus actividades, pago de salarios, compra de insumos, actividades generales y todo lo que envuelve a un proceso electoral.

El financiamiento político no es malo ni negativo, quisiera aclarar el punto, siempre y cuando este fuera menos oneroso de recursos del pueblo, o bien que sea por ley y obligación de índole privada, de aportaciones de militantes o de capital variable.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com