Intelecto Opuesto

Posibilidades para el turismo

Hidalgo es un estado con bajo índice delictivo y de criminalidad, en cuyos puntos y destinos turísticos se goza de un ambiente propicio para el esparcimiento familiar sin temor a ser violentado por el crimen organizado o caer víctima del fuego cruzado entre criminales o de una confusión con gente desconocida o de las mismas autoridades.

Esta parece ser una de las tesis principales para buscar atraer a más paseantes al estado, aprovechando el cambio que se dio al frente de la Secretaría de Turismo y Cultura.

Su nuevo titular, el profesor Roberto Pedraza Martínez, es gente de toda la experiencia y confianza del gobernador Francisco Olvera Ruiz; ya fue alcalde de Ixmiquilpan desde donde impulsó los primeros acuerdos interestatales para el Corredor de los Balnearios; conoce el ramo hotelero y restaurantero y parece ser una oportunidad para que se aprovechen todos los recursos y conexiones políticas para darle a Hidalgo el impulso que requiere en materia de turismo, principalmente, así como en la cultura.

¿Qué le hace falta a la entidad para que termine de consolidarse como un referente nacional? Realmente muy poco. Cuenta con precios y paquetes para todo tipo de economías, sus destinos son diversos y de todos los gustos posibles; su gastronomía es quizá lo más reconocido, en su mayoría por los visitantes del Valle de México, quienes degustan cada fin de semana de platillos típicos y acuden en mayor medida a Pachuca, Real del Monte, Huasca de Ocampo y el corredor de la México-Pachuca (comida de carretera y algunas tiendas de artesanías).

Teniendo todo esto a su favor, parece ser una cuestión de difusión entre población objetivo lo que le sigue haciendo falta al turismo hidalguense. No basta con anunciarse en ferias de entidades vecinas o en espectaculares rumbo al Estado de México y el Distrito Federal.

Es necesario profundizar en la temática de una campaña nacional que exponga a Hidalgo más allá de los anuncios publicitarios o de las modelos y actrices que puedan vender su imagen con destinos turísticos de fondo. Comenzar por aprovechar las redes sociales y la tecnología podría ser un buen inicio, además de que es más económico.

Buscar posibles turistas en sectores como los estudiantes universitarios, acudir a universidades y escuelas superiores de todas partes del país para promover al estado sería otra buena opción.

Sí, Hidalgo cuenta con destinos en calma, sin tanta presión social, política o de inseguridad como lo son las playas, las fronteras, la gran Ciudad de México o los lujos de los resorts en Baja California Sur, o las nuevas rivieras Maya y Nayarit. Eso se debe aprovechar hoy más que nunca y consolidar un plan que permita tener destinos llenos cada fin de semana, abarrotados en temporadas altas y con buena afluencia entre semana y temporada baja, que es cuando los paseantes locales pueden darse también la vida como comensales, visitantes y turistas de sus propios destinos.

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