Intelecto Opuesto

PAN Hidalgo


El partido que más votación alcanzó en la pasada elección del 5 de junio en Hidalgo fue Acción Nacional; ya en la suma de lo obtenido para gobernador, diputados locales y presidentes municipales, por instituto político, fueron los blanquiazules quienes obtuvieron una mayor cifra de sufragios.

Un total de 16 municipios y 5 diputaciones locales, dos plurinominales al Congreso y más de 338 mil votos para gobernador los convierten en la segunda fuerza política del estado, con una clara tendencia que va en ascenso en la elección al Poder Ejecutivo; la primera con Xóchitl Gálvez, la segunda en ésta ocasión con Francisco Xavier Berganza, y ¿la tercera?, podrían ser muchos los actores que la busquen pero debe consolidar lo hecho en las dos anteriores.

Sin embargo, por estatutos la vida interna del PAN Hidalgo debe pasar una prueba más antes del arranque de los nuevos gobiernos y la nueva Legislatura que es celebrar su Consejo Estatal para ir al Consejo Nacional y por último la elección de nuevo dirigente.

Para ello han comenzado un proceso desde adentro en el que se perfilan dos frentes: el del actual dirigente Asael Hernández Cerón y el de los que buscan o quieren apoderarse del partido.

El líder blanquiazul, actual presidente municipal de Tezontepec de Aldama, ex líder de Acción Juvenil en el estado, es quien entrega hasta el momento los mejores resultados electorales en la historia del PAN Hidalgo; ni cuando llegaron a ser segunda fuerza a finales de la década de 1990, ni cuando fueron gobierno federal 12 años –que jamás se sintieron en el estado-, se tuvieron los resultados en las urnas como los del pasado 5 de junio.

Aún así, el partido está dividido entre quienes buscan quitarle el poder a Asael Hernández y quienes buscan sumarse a él para seguir con la inercia que dejó la elección. Actualmente existe una disidencia al interior que se dice está manipulada por intereses externos al PAN: gente ligada al gobierno del estado, a la Universidad Autónoma de Hidalgo, al ex rector y presidente del Patronato Universitario, Gerardo Sosa Castelán y su hermano Damián; incluso hasta gente de Xóchitl Gálvez que sigue teniendo injerencia, son parte de lo que se avecina para pelear por el blanquiazul.

A favor de Asael Hernández están los resultados, las cifras contundentes, frías, pero al fin con triunfos consolidados y sin berrinches para imponer o quitar candidatos, que a mi parecer fue el éxito del PAN para conseguir los triunfos adjudicados.

En contra del dirigente panista: el hecho de que no ha sabido hacer político al interior de su partido para quitarse de encima, primero a sus eternos enemigos y segundo, para que se le reconozca el trabajo hecho, porque a la fecha nadie se lo ha dicho.

Curioso es, pues, que ante lo hecho por consejeros en la última sesión donde no dejaron votar por la convocatoria para la renovación, la actual dirigencia se puede prolongar hasta después de las elecciones de 2018 debido a los propios estatutos del PAN.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com