Intelecto Opuesto

Nadie va a declinar

A menos de un mes de que concluyan las campañas políticas para gobernador de Hidalgo es un hecho que no habrá declinaciones. Ayer el candidato del PAN, Francisco Xavier Berganza le respondió al del PRD, José Guadarrama Márquez, que definitivamente tendrán que tomar rumbos distintos de cara a la elección del domingo 5 de junio.

De acuerdo con Berganza, previo a las designaciones de ambos personajes como candidatos al gobierno del estado, se hizo un pacto en el que en estas fechas de la campaña se medirían en encuestas para que el menos beneficiado se sumara al puntero y así unir fuerzas.

Y sí, es un hecho que los votos de Berganza, más los votos de Guadarrama, ponen en serios aprietos a la coalición PRI, PVEM y Nueva Alianza; sin embargo, todo indica que eso no ocurrirá, al menos mientras cada uno de los aspirantes de oposición estén contrapuestos en sus propias determinaciones e ideologías.

El postulado por el PAN insistió en que se encuentra a 20 puntos de su amigo y rival del sol azteca, en tanto el propio Guadarrama dijo que él era quien iba al frente aunque no dio más datos.

Según Berganza quien no decline ni respete el acuerdo pactado desde un inicio cuando se pretendía conformar un frente opositor se estará evidenciando como satélite del oficialismo, como un personaje que trabaja para algo superior a las fuerzas de la democracia.

Incluso, Francisco Xavier recordó que esa cargada de apoyo desde la dirigencia nacional del PRD para José Guadarrama es porque Carlos Navarrete, el ex líder nacional de dicho partido, es compadre del profesor de Jacala.

Aún así, al del PRD se le ha visto más en las regiones, más en los medios, más en los foros y seguramente se verán de frente el próximo 14 de mayo cuando se realice el debate entre candidatos al gobierno en el Instituto Estatal Electoral.

El caso es que nadie va a declinar en la contienda para gobernador de Hidalgo. ¿Qué pasa cuando un fenómeno de suma y no de resta se presenta en la cúspide de las campañas?, tenemos el ejemplo de Nuevo León en donde al sumársele a un aspirante independiente, se alcanzó un histórico triunfo.

Ahora, ¿en Hidalgo podría pasar dicha situación?, por supuesto. Si se suman los adeptos del PAN y PRD en un mismo sentido se consolida un voto duro, de castigo, de sorpresa, pero sobre todo definido en sus pretensiones de no optar por el tricolor y sus aliados.

Pero, la realidad es la que impera y la razón asiste a cada uno de sus precursores, en este caso políticos, en donde cada quien se la jugará con las canicas que tiene y en parte es sinónimo de congruencia. No por alcanzar un objetivo de forma ambiciosa, se pondrá en riesgo el proyecto de alternancia hidalguense, si es que hay, si es que alguna vez existió o si es que existe aún.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com