Intelecto Opuesto

Mucha carestía, poca diversión

Que mejor baño de pueblo que el que uno se puede dar estos días visitando comercios, negocios, mercados y calles de las zonas céntricas de cada ciudad del país; acudir a las plazuelas en donde se tienen los productos de temporada, es como aterrizar a la realidad tras un año lleno de altibajos en donde la economía ha sido usada como tema político y de lucha social, pero jamás en beneficio de la ciudadanía.

Estirar el aguinaldo en estos días es más común que dar los buenos días y con sólo una caminada dentro de cualquier centro de comercio se puede palpar.

Este fin de semana acudí a la Central de Abastos de Pachuca, la capital del estado de Hidalgo, y es realmente necesario dar cuenta de que los precios han subido demasiado: las frutas y verduras de temporada, prácticamente inalcanzables para muchas personas que sólo pasaban, miraban el precio y se retiraban.

Debido a esta crisis, denominada carestía por los expertos, ha redituado en que cada año se compre menos para la cena de Navidad, aunque se siguen adquiriendo todo tipo de productos.

De acuerdo con Abdón Zúñiga, presidente de la Asociación de Mercados de Pachuca, esta situación afecta directamente a quienes venden productos de temporada, como la fruta, el pavo, romeritos, bacalao, entre otros.

Según el líder de comerciantes, antes una ama de casa se llevaba un kilo de jamón para hacer sándwiches ahora se lleva medio kilo; si antes se llevaba 5 paquetes de espagueti hoy lleva mucho menos.

Califica la situación como un fenómeno que va en crecimiento pues de unos años a la fecha no se han podido reponer ni la oferta ni la demanda.

Algunos precios, aceptan, se han estancado gracias a su alta demanda como en las frutas cítricas y algunas verduras; sin embargo, en otros ingredientes como la nuez, la ciruela o el arándano, los precios llegan a alcanzar hasta los 50 o 65 pesos por cuarto o medio kilo.

En esta época de ensaladas, de pavos horneados y de todo tipo de bebidas como el ponche o los vinos, es necesario revisar bien los precios para poder comparar y adquirir las mejores opciones.

En el Centro de Pachuca, las comidas para llevar también incrementaron en su costo, pues hasta hace un mes un menú personal para comprar y comer en casa oscilaba entre 35 y 45 pesos, lo que ayer se constató, estaba en 50 pesos.

Los precios de fin de año, en contraste con los salarios y su incremento de 2.50 pesos no tiene punto de comparación. La vida cada vez se torna más cara y la situación personal de los trabajadores, de menos calidad. 

Tan sólo, este fin de semana en Pachuca y la zona metropolitana se incrementó el costo del pasaje de 6.50 a 7 pesos; los productos de mercados y carnicerías; así como las “ofertas” engañosas en supermercados.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com