Intelecto Opuesto

Minería, la otra salvación

La actividad minera en Hidalgo, parte esencial desde la fundación de lo que es el estado y sus principales ciudades, desea surgir como la base de la economía de la que alguna vez fue la capital nacional de los minerales.

Desde la primera veta de plata, que según el estudio Panorama Minero del Estado de Hidalgo publicado en 2011 por el Servicio Geológico Mexicano de la Secretaría de Economía federal, que se registró el 29 de abril de 1552 en la mina La Descubridora, ubicada en el cerro de la Magdalena, hasta las minas de Real del Monte que fueron descubiertas por Alfonso Pérez de Zamora quien las registró ante las autoridades en 1552, la actividad parece haber encontrado nuevamente el rumbo gracias a la industria privada que ve un polo de desarrollo en dicha actividad.

Según los datos disponibles, el distrito minero Real del Monte y Pachuca ha producido a la fecha, en 462 años, 40 mil toneladas de plata y 231 toneladas de oro, lo que representa 16 por ciento de la producción nacional de plata y 6 por ciento de la producción mundial.

Detallan que en el distrito minero de Zimapán, con el descubrimiento de minerales oxidados en el área El Carrizal, se desarrolló la mina Lomo de Toro, iniciándose así la historia minera del distrito en el año de 1632.

Para el año 2010 la Dirección de Minas tuvo registrados 20 títulos de explotación que cubren una superficie de 29 mil 402 hectáreas, cuatro de dichos títulos se localizan en el municipio de Nicolás Flores, 3 en los municipios de Pacula y Zimapán y 2 en los municipios de Pachuca y Santiago de Anaya y 1 en los municipios de Actopan, Atotonilco El Grande, El Arenal, Mineral El Chico, Tecozautla y Epazoyucan.

Entre las compañías mineras que están realizando exploraciones dentro del estado, recientemente, se tienen a Exploraciones Mineras Parreña, Solitario México, Minerales Monclova, Minera María, a las que se han sumado una nueva camada de empresarios organizados en la Federación Nacional de Minería Sustentable que preside Silvana Sánchez Helú, en donde ya están la compañía minera y Beneficiadora Purísima, Comercializadora Sago Import Export, la compañía minera El Espíritu, Ramasa contratista Minera Preisan, Industrias Riviem, Carbonatos y Moliendas de Zimapán, Covamin, Minomet, entre otras compañías que confían en que Zimapán puede convertirse en un cluster minero.

De acuerdo con la delegada de Economía, Grissell Ubilla, las opciones disponibles para el proyecto reside en la generación de clusters o empresas integradoras con el apoyo para los nuevos proyectos, además de desarrollo de proveedores, a lo que se suman programas como el Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural con capital semilla, que apoya a la industria de la transformación. Es un plan de avanzada y que podría resultar para el estado, si ya esperó la minería más de 400 años, bien puede volverse a intentar desarrollar dicha industria para beneficio del estado.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com