Intelecto Opuesto

Lagrimas de hambre

Cuando a inicios de 2014 incluyeron a Pachuca en los municipios del país que son parte de la Cruzada Nacional contra el Hambre, los comentarios sobre que la determinación había sido más política que asistencial no dejaron esperarse e incluso se le preguntó de forma insistente a las autoridades del por qué de la decisión cuando hay zonas de mayor carencia en el estado de Hidalgo.

Ayer, mientras compartía los alimentos de la tarde con mi compañero de redacción Alejandro Evaristo, una escena en particular captó mi atención hasta ponerme de sobremanera sensible.

Una joven de no más de 25 años con artículos de cocina, en apariencia que vende al público en general, lloraba desoladamente como si alguien le hubiera hecho un gran daño.

“Llora porque no ha comido”, nos dijo el propietario del negocio de venta de alimento preparado en el mercado Primero de Mayo de Pachuca y quien amablemente le invitó a sentarse.

Al colocarse junto a nosotros, frente al plato con alimento y sin secarse las lágrimas que seguían brotando y resbalando sobre su rostro, metió a su boca arroz y frijoles de forma desesperada; agarró tortillas hechas a mano y las untó de salsa y sal como si se trata de un tesoro celestial. Siguió comiendo de forma apresurada y a los pocos minutos se levantó y se fue con el mismo rostro desencajado con el que llegó.

A mediados de 2013, se informó que el estado de Hidalgo logró reducir sus índices de rezago y pobreza en el lapso de dos años de acuerdo con la última medición que dio a conocer el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social con corte hasta el último mes de 2012.

De acuerdo con el organismo estadístico, en Hidalgo viven cerca de un millón 500 mil personas en condición de pobreza, más de la mitad de la población total, lo que ubica a la entidad en el lugar nueve a nivel nacional entre las entidades con mayor porcentaje de habitantes en grado de vulnerabilidad, sólo por debajo de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Zacatecas, Tlaxcala, Puebla, Veracruz y Tabasco.

Aún así, en México se estima que 28 millones de personas se encuentran en pobreza alimentaria, como lo denunció la Confederación Nacional Campesina en febrero pasado, previo al Día Mundial de la Alimentación.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, México se encuentra entre el grupo de países con alto Índice de Desarrollo Humano, sin embargo, presenta un contraste con la desigualdad en los niveles de desarrollo al interior de sus estados. Mientras en el Distrito Federal o Nuevo León el IDH se sitúa a la par de países como Argentina, el IDH de Chiapas es parecido al de Siria o Nicaragua. A nivel municipal las disparidades son aún más evidentes. En Chiapas y Oaxaca se encuentran municipios con un IDH similar a países como Nigeria o Senegal.

http://twitter.com/laloflu