Intelecto Opuesto

Ixmiquilpan, tierra sin ley

Los hidalguenses provenientes del Valle del Mezquital saben que al hablar de Ixmiquilpan siempre hay algo que contar. Territorio de contrastes sociales, enorme riqueza natural, gente trabajadora y con mucha sangre política, que los hace un pueblo dinámico y siempre en constante movimiento.

Las autoridades en Hidalgo también saben que con los de Ixmiquilpan no se juega; desde ediles, delegados, tutores, dirigentes y hasta el propio gobernador en turno, todos tienen algo que contar de Ixmiquilpan y su gente. En cada sexenio ocurren situaciones que se deben atender, unas positivas y otras, por desgracia, negativas.

Una de ellas ocurre actualmente con las protestas por el tema del famoso "gasolinazo", que derivó en un bloqueo inicialmente por el tema de las quejas nacionales por el alza en el precio de los combustibles el pasado 3 de enero y que se ha prolongado hasta el día de hoy.

En aquel tercer día de 2017, la gente salió a las calles a expresar su rechazo por la medida presidencial y nacional, e incluso hubo bloqueos no solo en Ixmiquilpan sino en prácticamente todo el estado. Basta recordar el penoso día en que Actopan fue saqueado.

Dos días después un enfrentamiento entre los pobladores y manifestantes del "gasolinazo" en contra de la Policía Federal y agentes estatales terminó en tragedia con la muerte de dos jóvenes quienes recibieron impactos de arma de fuego, lo que acrecentó el malestar social y la furia de sus interlocutores.

Pasado el 5 de enero, la zona quedó completamente inaccesible, con calles llenas de piedras y maderas, con trailers atravesados sobre la carretera México-Laredo y con un contingente bloqueando el principal punto comercial de Ixmiquilpan, donde se ubica la Comercial Mexicana, Coppel, bancos y comercios locales.

Desde entonces, todos los días se han reportado incidentes con vecinos y empresarios del ramo turístico quienes se han visto afectados por la falta de paso para autobuses a Pachuca y viceversa, para poder realizar compras, para poder efectuar pagos (aunque han abierto bancos y han dejado pasar a la gente las tiendas muchas no van por temor).

La base regional de la Policía Federal permanece inservible, calcinada y dañada tras las protestas, mostrada en imágenes a la prensa como trofeo y estandarte revolucionario de una lucha que ya cobró vidas y que se ha tornado política.

Ahora, ya no solo es el "gasolinazo"; es la gota que derramó el vaso, dicen los activistas, pues ya no solo es la molestia por el alza de precios, sino por la incompatibilidad de ideologías con el estado y el gobierno federal. En dicho bloqueo ya acudieron personajes políticos, académicos, ha sido televisado a nivel nacional e internacional.

Ixmiquilpan no obedece a ninguna ley; la municipal inexistente, la estatal replegada por temor a más enfrentamientos, la federal esperando en Pachuca y la del pueblo, esa es la que menos importa.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com