Intelecto Opuesto

Influenza ¿y ahora qué hacemos?

Todo empezó con una pequeña tos hace una semana, para el miércoles de hace casi 8 días el problema se había agudizado a tal grado de que tuvo que ser llevado al médico. Horas después, ingresado a terapia intensiva en una clínica particular de Pachuca y hoy duerme de manera permanente, sedado y con retrovirales, en una cama del Hospital General.

Se trata de mi amigo Ramsés Salanueva Rodríguez, ex colaborador de MILENIO Hidalgo, escritor de poesía con ediciones publicadas en el estado y el país, promotor actopense de la cultura y el buen vivir. Su caso fue diagnosticado como "neumonía atípica", sin embargo no se descarta que pudo haber sido alguna cepa de influenza la que comenzó su crisis respiratoria.

Como él, comienzan a salir los casos por todas las regiones del estado. Si va a una clínica y hospital del salud pública en estos momentos, podría darse cuenta de lo que está ocurriendo en realidad y que, efectivamente, no existe una pandemia como la de 2009 y no hay una alarma nacional al respecto, pero los pacientes en atención y los decesos continúan al alza.

Es precisamente la experiencia del A-H1N1 la que nos debe poner de nuevo como ejemplo ante el mundo. El mantener las medidas de prevención como en aquel entonces donde se nos hizo costumbre usar gel antibacterial, ponernos tapabocas, no salir si tenemos resfriado, contener los síntomas al momento e ir al médico de inmediato.

Al igual que Ramsés, hay 57 casos graves de enfermedad respiratoria que contabiliza el sector Salud en el estado. Ya hubo dos decesos, y están a la espera de un nuevo corte de información con número de pacientes al día. En el IMSS, comentan que llegan a Urgencias de la clínica 1 en Pachuca, que son muchos los atendidos por "influenza" y que ya hubo reporte de fallecidos, aunque nadie lo confirma.

El Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno federal, Pablo Kuri Morales, afirmó que a nivel nacional el sector público cuenta con el abasto suficiente de medicamentos para combatir la influenza estacional, con una reserva estratégica de 40 mil tratamientos antivirales.

Esta película ya la vimos, y es quizá por ello que el procedimiento debe ser el mismo que hace unos años; por eso extraña la posible tardía reacción de autoridades nacionales y locales, quienes no por minimizar nada, sino por no alarmar, tratan de contener datos y explican que todo está bajo control.

Hay que recordar que en aquella crisis de la "gripe aviar" y "gripe porcina" que se le achacó a México, también se contuvo de inicio la información, se planeó de más la estrategia a seguir e impulsar, y aunque salimos airosos, hubo muchos decesos. Ayer ya hubo anuncios de suspensión de clases en escuelas privadas, ¿a los cuántos casos se dará la orden para proteger a los niños y niñas menores de primarias públicas?, acuérdense que esto ya pasó en 2009.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com