Intelecto Opuesto

Inestabilidad económica y empresarial

Es una realidad que nuestro país no es la economía boyante que siempre se nos quiere vender, ni mucho menos el sitio para el desarrollo financiero en donde todos los sectores vivan de manera holgada, con buenos salarios y servicios, pero tampoco estamos en las peores condiciones de miseria y marginación -que sí hay demasiada- por lo que seguimos siendo, en muchos términos, un buen país con ciudades para invertir.

Llegar a instalarse a una ciudad fuera del DF o en zonas del Valle de México, representa una apuesta un tanto sencilla. Los gobiernos estatales no tienen tantas trabas como el de la capital del país o los municipios mexiquenses, en donde se tarda uno más en instalar una empresa o arrancar un pequeño negocio que en el tiempo que la quiebra lo lleva al cierre.

Sin embargo, a pesar de las bondades que representa el llegar, por ejemplo, a Pachuca a poner un local comercial, donde existen todas las facilidades y una renta menos costosa que en otras partes del país, la vulnerabilidad del negocio es más alta que en la Ciudad de México. Al existir menos población, se reduce la cantidad de posibles impactos económicos que se pueden llegar a tener, reflejados en ganancias para el emprendedor o socios.

Un ejemplo que vemos de manera cotidiana son las constantes aperturas y cierres de locales comerciales en la zona metropolitana de la capital hidalguense; al principio, un negocio pega, asiste mucha clientela; luego, dependiendo del giro, va reduciendo en sus ventas o se mantiene y sobrevive unos meses, para cerrar –de acuerdo a datos del Sistema de Información Empresarial Mexicano- en el lapso estimado de 12 a 15 meses después de su apertura; es decir, no duran ni los dos años.

De acuerdo al mismo SIEM, el número de negocios registrados se contrajo en 24 de las 32 entidades del país en el 2013, siendo Hidalgo, junto con Jalisco, Yucatán y Guanajuato, los estados que mostraron las mayores bajas. Según las cifras, Hidalgo registró una contracción de 39.3 por ciento. ¿Y por qué? ¿Qué es lo que ocurre que un negocio o empresa no puede mantenerse en Pachuca, Mineral de la Reforma, Tizayuca, que son zonas de alta concentración poblacional?

La carestía nacional reflejada en la falta de poder adquisitivo puede ser el factor más representativo y fácil de deducir; aunque además, se debe tomar en cuenta que los negocios son muy frágiles en Hidalgo.

Basta con ver el ejemplo de las obras públicas y el cierre de calles versus los comerciantes que se quejan por que pasa menos gente. Ya ocurrió años atrás en el primer cuadro del Centro de Pachuca en donde muchos locales cerraron por la baja de ventas y, ahora, con las obras del Tuzobús en Avenida Revolución –la principal vía comercial de la capital del estado- se comienza a padecer del mismo fenómeno.

Con una mala quincena de ventas, una pequeña y mediana empresa o negocio puede quebrar y cerrar. Así es la realidad en el estado y en muchas partes del país.

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