Intelecto Opuesto

Hidalgo, promotor del cacao

Dentro de los ámbitos en los que Hidalgo busca ser competitivo está el de las marcas o productos locales, los denominados de origen, en donde se busca aprovechar la riqueza natural y las tradiciones con fines mercadológicos y de desarrollo social y económico.

Así se ha hecho en los últimos años con el café hidalguense, los tenangos, los bordados, las muestras gastronómicas, incluso las bebidas tradicionales y hasta refrescos, en donde se busca no solo ofrecer al estado como atractivo para inversiones, sino como un destino turístico donde se pueda consumir lo hecho.

Sin embargo, fuera de los ya conocidos pastes y quizá el café, no existe otro producto que tenga la trascendencia histórica y de importancia como lo es el cacao, el ingrediente de las ofrendas, y que aprovechando la proximidad del Día de Muertos se ha comenzado a proporcionar en municipios y comunidades.

En Hidalgo cada año se consumen toneladas de dicho producto, que lamentablemente no es producido al 100% en el estado. La mayoría viene de Chiapas o Oaxaca, cuando bien se podría aprovechar que las tradiciones locales lo requieren y lo podrían desde producir hasta comercializar.

En la Cámara de Diputados federal, se propuso en días recientes un proyecto estratégico para rescatar el cacao y el chocolate mexicano con un presupuesto básico de 200 millones de pesos para el próximo año. De acuerdo con diputados federales, dependen de su producción 37 mil productores y sus familias, así como alrededor de 100 mil núcleos que se dedican a procesar y vender el chocolate.

En Hidalgo no solo se emplea para Día de Muertos, Xantolo o Mijkailjuitl, sino que se aprovecha para productos como los saborizantes, los platillos de la sierra y huasteca, los dulces tradicionales, entre otras cuestiones que se podrían impulsar.

Darle competitividad al cacao en Hidalgo sería entrar en un proyecto que estará contando seguramente con presupuesto federal y será apoyado. Los legisladores ya se comprometieron a etiquetar esos recursos para reposicionar la siembra del cacao y revalorar su potencial económico y comercial.

Se informó que el objetivo es preservar la siembra tradicional del cacao fino de aroma y el proceso heredado por los antepasados del lavado y secado que garantiza las propiedades alimenticias, médicas, afrodisiacas e industriales. Y es que, según dicen, el cacao es tan importante para el campo nacional como los cultivos de maíz, trigo, caña y café.

El siguiente año el cacao puede significar un producto que recobre su valor comercial en nuestro país y bien podría ser beneficiado Hidalgo si se entra al tema; por lo que se requiere de la visión de las autoridades locales y estatales para poder darle impulso con productores locales quienes quizá por desconocimiento no acceden al grano.

Para 2017 el Sistema Producto Cacao Nacional buscará crear un padrón de productores para establecer programas reales, ¿Hidalgo podría entrarle?, yo pienso que sí.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com