Intelecto Opuesto

Gobernar en año electoral

En el México actual, de política y elecciones, el mantener una estabilidad social y una gobernabilidad dentro de los territorios que lo componen, así como lograr una administración pública decente, decorosa, que cierre procesos correctamente, cada vez es más difícil.

Restan escasos ocho meses de la actual administración del Ejecutivo estatal en Hidalgo, y el gobernador Francisco Olvera Ruiz parece tener en mente lo anterior por lo que ya busca sellar lo iniciado de forma adecuada, sin aspavientos ni torbellinos mediáticos más allá de los que dan el simple hecho del resultado del trabajo.

En esta misma semana, el mandatario hidalguense habló de sus prioridades, las cuales se centran en no dejar obras ni trabajos inconclusos y en entregar las cuentas muy claras. En el papel, es el deber de todo funcionario en cargos de elección popular, pues la sociedad no espera menos que lo que se exige en todo momento a quien administra los bienes y presupuestos del estado.

Gobernar actualmente en México es una labor que pocos pueden controlar y tenemos ejemplos de sobra en estados, municipios y regiones; sin embargo, a lo largo de estos 5 años de gobierno hidalguense, se deben poner a evaluación tanto logros alcanzados como objetivos pendientes y sobre todo mostrar lo hecho.

El gobernador reveló al inicio de la semana que fueron 501 obras comprometidas en su campaña política, mismas que en el transcurso de la administración ascendieron a 630 y que serán completadas en su totalidad. ¿Cómo es que se pueden alcanzar estos logros cuando se vive un momento de crisis internacional en materia económica, política y social que impacta al gobierno federal y a los estados? No es una casualidad, tampoco es algo que se de en un lapso de uno o dos gobiernos.

Hidalgo, que por muchos años ha sido de las entidades menos favorecidas con planes y proyectos nacionales, con apertura de grandes empresas que prefieren la zona del DF y Estado de México, con ofertas laborales que siempre han estado por debajo de lo que se anuncia en el capital del país, ahora ve la obtención de mejores resultados en todos sus indicadores producto de estar siempre de lado a las grandes metrópolis. Y es que, un bajón severo de finanzas y presupuesto impacta en zonas vecinas, pero en Hidalgo no. "Somos de las entidades federativas con menor deuda y con mayor transparencia en el manejo de la misma, lo que nos permitirá dejar finanzas sanas", dijo el gobernador Francisco Olvera en esta misma semana; ¿el motivo? Que tampoco gastan lo que otras entidades, por lo mismo manejan un presupuesto tipo base cero no de ahorita, desde hace bastante tiempo.

Por otro lado, el que este año se celebren elecciones debería significar un reto mayor y una afrenta para todo gobernante, lo que en Hidalgo parece tener tranquilo a Francisco Olvera, pues no requiere más que de entregar, como dijo, cuentas claras y obras completas, para que sea la sociedad quien tenga la última palabra en cuanto al desempeño de sus gobernantes.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com