Intelecto Opuesto

Futbol y política en Pachuca

Aunque los dueños de equipos y la propia Federación Mexicana de Futbol renieguen siempre del vínculo en le tema política y futbol, éste se vuelve inevitable de tocar en la agenda pública cuando vemos al secretario de Gobernación en el Estadio Hidalgo apoyando a los Tuzos del Pachuca.

Y no es que se algo malo o bueno, todos tenemos derecho a ser aficionados al deporte de nuestra elección y a irle a quien queramos, pero el hecho de que sea el más popular de todos los deportes el preferido de la "gente de pantalón largo" tanto en la industria privada, cúpulas empresariales y política nacional lo hace parte de la esfera social y por antonomasia material periodístico.

Nadie puede negar que la dupla de capital privado con gobiernos ha hecho de este deporte tan amado por todos, el objeto del deseo para proyectos exitosos como lo es de Grupo Pachuca, cuyo lema precisamente es "Futbol & Negocios".

Muchos han intentado replicarlo en estados como Chiapas, en San Luis Potosí, en Tijuana, en Veracruz, pero simplemente no le llegan ni a los talones a lo que se ha consolidado como el principal emporio de la producción de futbolistas y creación de esquemas gerenciales de promoción deportiva, turística, empresarial y comercial vinculados al balompié: los Tuzos.

Hoy se juega una final más en la Bella Airosa, una de tantas que hemos visto en televisión o que hemos sido testigos presenciales en el Estadio Hidalgo. Seguramente estarán ahí muchos personajes de la política estatal y nacional, muchos invitados del futbol de todas las épocas, muchos directivos y sobre todo muchas familias, niños, madres y padres que hacen un esfuerzo por ser parte de la fiesta del futbol en México.

Sí, todo es parte de un gran negocio pues al final del día son empresas particulares, son inversiones que están inyectando desarrollo social y empleo, y son parte de la política al compartir con los gobernantes la pasión por el equipo y el desarrollo de proyectos sociales y hasta de políticas públicas.

En casi una década de ser habitante de la capital hidalguense he visto como el presidente del Club Pachuca, Jesús Martínez Patiño ha participado abiertamente en planeación de programas educativos, de difusión cultural, de turismo, de desarrollo económico, de fundaciones, de ayuda y de filantropía, en donde participa tanto iniciativa privada como gobierno.

Pocos o muy pocos son los que se animan a hacer esto y a saber jugar en el cancha de lo público y lo privado; en el área grande de los gobiernos y en el área chica de los acuerdos. Los Tuzos están en la ante sala de su sexta corona, una por la que Martínez y su consorcio han esperado ya 9 largos años, tiempo de aprendizaje en donde ha crecido más que nunca la empresa y tiempo suficiente para ya levantar de nuevo un trofeo importante.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com