Intelecto Opuesto

Estacionamientos comerciales

El negocio de los estacionamientos concesionados en áreas comerciales y plazas en Pachuca se ha convertido en un asunto turbio y de desobediencia a la autoridad.

Me refiero a que si un ciudadano común y corriente ofrece un servicio particular al público en general y lo hace desde la ilegalidad, sin respeto a las normas y reglamentos que rigen las actividades de su ramo en la ciudad, estará no sólo violentando la normatividad sino fomentando las prácticas ilícitas que terminan, generalmente, en acciones de corrupción y delitos.

El asunto no es menor e implica a la mayoría de habitantes de la capital hidalguense, pues son en su mayoría usuarios de estacionamientos en plazas comerciales, tiendas de autoservicio y zonas de flujo social y pagan por un servicio que se está cobrando de forma irregular o no establecida de forma transparente.

De acuerdo con el Reglamento de Establecimientos Mercantiles y Espectáculos Públicos del ayuntamiento de Pachuca, aprobado y actualizado en el pasado trienio municipal con la entonces alcaldesa Geraldina García Gordillo, el cobro de estacionamientos comerciales, públicos y privados es regulado por la autoridad local y por ende, sus tarifas y formas de cobro deben ir en congruencia y consenso con la ciudadanía.

De acuerdo con el artículo 13 del ordenamiento: “Los giros  mercantiles clasificados como estacionamientos serán aquellos que  proporcionen el servicio de alojo y resguardo de vehículos automotores”.

En este entendido y en su anexo II, se indica que estos espacios fueron construidos con motivo de la actividad comercial de uno o varios giros, los cuales deben otorgar a sus clientes el servicio con gratuidad condicionada.

“Estos deberán contar con la licencia respectiva y operarán con las tarifas que sean autorizadas para tal efecto”, reza el reglamento.

Es decir, que las plazas comerciales en Pachuca deben ofrecer de forma obligatoria una gratuidad condicionada que se refiere a una o dos horas de cortesía con la compra o consumo respectivo, o con el pago de servicios que se ofrezcan en algunos sitios con estacionamiento.

Tras el descontento social por las medidas tomadas por la plaza comercial más grande e importante de Pachuca, de retirar las dos horas de gratuidad a sus clientes y de incrementar los costos, el alcalde de Pachuca, Eleazar García, tuvo que renegociar las condiciones de dichas estipulaciones, quedando en una hora de gratuidad, 10 pesos por hora a partir de los 60 minutos y así en adelante.

Aunque continúan negándose a acatar el reglamento de forma completa como estacionamiento particular concesionado, los de las plazas y centros comerciales tendrán que pensar de nuevo su forma de operación pues están a poco o nada de caer en manos de las sanciones de Profeco, de supervisiones municipales y de la intervención estatal en la que podrían salir mal librados pues tampoco cumplen con responsabilizarse por los autos, ni garantizan higiene y servicios de tránsito y vialidad, como lo marca la ley.

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