Intelecto Opuesto

Enroques en el PRI de Hidalgo

La tarde de ayer se designó a Juan de Dios Pontigo Loyola, Rodolfo Hinojosa Fernández y Leticia Chapa Guerrero, como nuevos titulares de las secretarías General, Organización y Acción Electoral, respectivamente, del Comité Directivo Estatal del PRI en Hidalgo.

Los nombramientos responden al reconocimiento del compromiso al trabajo de los jóvenes priistas, de acuerdo con el dirigente del tricolor en la entidad, Ricardo Crespo Arroyo.

Y tiene razón, ninguno de los recién ungidos con cargo en el partido en el poder federal y en el estado rebasan los 40 años, incluso algunos ni los 35.

Lo anterior significa que, como desde inicios de la actual administración, se sigue la línea que impulsa el gobernador Francisco Olvera Ruiz de dar participación a las nuevas generaciones dentro de la política y la administración pública.

Queda claro, tras los cambios al interior del priismo hidalguense, que no se apuesta en estos momentos por los reacomodos de personajes experimentados que vienen de ser algo: ex diputados, ex secretarios, entre otros más, sino en abrir la cartera de la oferta política a quienes desde frentes juveniles y avanzadas han demostrado su lealtad al proyecto del actual gobernador y que incluso vienen trabajando desde el sexenio estatal pasado.

Cuenta también dentro de los nombramientos el origen inmediato y no tanto que han tenido, aunque desde la llegada de Ricardo Crespo Arroyo al PRI estatal, poco o nada han contado los curriculums políticos y recomendaciones.

Si en algo se ha distinguido el dirigente tricolor de Hidalgo es en saber adoptar a quienes han asumido cargos en el CDE, además de que ha sabido congeniar con diversas corrientes al interior para sobrellevar asuntos de todo tipo sin que afecten la competitividad electoral de la maquinaria priista que durante su estancia ha ganado dos carros completos: en la elección a diputados federales y, apenas en julio pasado, la de los locales.

Queda para el análisis el saber qué tanto ha influido la figura del gobernador Francisco Olvera Ruiz dentro del PRI estatal, pues en la actualidad son pocos los mandatarios que pueden presumir el control de su partido. De hecho, de un tiempo para acá son varios los ejercicios que se han realizado y son dos, quizá tres, los gobernadores que se mantienen como los líderes políticos no sólo de su estado sino de su partido.

Al igual que con los jóvenes diputados locales, recién llegados al Congreso local, y que fueron impulsados desde el PRI mediante dicha ideología de abrir paso a las nuevas generaciones, los recién designados funcionarios de partido también tendrán su etapa posterior a esta unción, de poder determinar mediante la estrategia solicitada por el líder Ricardo Crespo, el trabajo permanente y la lealtad política de aquí a las elecciones intermedias federales para 2015.