Intelecto Opuesto

Elección de muchos para pocos

A últimas fechas se ha venido debatiendo, analizando y operando en todos los círculos de la política hidalguense el quiénes serán los candidatos más importantes o por decirlo de alguna maneta, trascendentales, que competirán por los puestos de elección popular más importantes para el 5 de junio e 2016.

En primer término se habla del o la o los aspirantes a gobernadora o gobernador, quienes no son más que a quien postule el PRI y sus aliados, y quien alcance o logre a postular la oposición en conjunto, o por separado, un par, a lo máximo tres, más el candidato independiente.

Esto daría un total de cuatro nombres en la boleta electoral, de quienes busquen ser el próximo o próxima titular del Ejecutivo estatal, en una gran jornada donde no solo habrá de elegirse el máximo puesto de la entidad, sino presidencias municipales y diputados locales.

El contar con planillas repletas de nombres y logos de partidos, alianzas y aspirantes sin partido, puede ser además de una enorme confusión, todo un dilema para quienes llegamos a cruzar la línea el día de los sufragios.

No es que uno no sepa por quien ir a votar con antelación de acuerdo su ideología o preferencia, pero es un reto para los defensores de la democracia, el hecho de que exista cada vez más candidatos en una boleta y menos votos por parte del electorado.

¿Desmotiva a la gente el ver en una papeleta a muchos candidatos o es solo parte de las estrategias que las grandes cúpulas realizan para poder dividir la competencia y ganar de acuerdo a sus bases de datos?

Aunque hay algo de cierto en la realidad del llamado voto duro, nadie puede presagiar en su totalidad lo que podría pasar el día de una votación, sobre todo en las que son o representan momento históricos para un estado o el propio país.

Otro factor que podría determinar el rumbo de la elección son las campañas políticas que, aunque ya no son lo mismo que años anteriores debido a las trabas legales y a los topes en el financiamiento. Y es que, quien no recuerda aquellos mítines de cientos de miles de personas, o esas calles y avenidas abarrotadas con pendones amontonados unos sobre otros, que provocaban a la mínima a las brigadas de uno y otro candidato, o la guerra de declaraciones, los debates acalorados. Todo ha cambiado para bien, dicen, de la diplomacia política y el buen comportamiento, además de que nadie quiere ser sancionado.

El tener muchos candidatos motiva a una mega elección de gobernador con aires de grandeza, sin embargo, por los ejemplos vividos en otros estados e incluso en países parecidos al nuestro (sí, como Venezuela), queda claro y establecido que el uso y abuso de múltiples plataformas políticas para comicios termina desmotivando al electorado, dividiendo preferencias y cumpliendo los pronósticos más básicos.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com