Intelecto Opuesto

Efervescencia política

A horas de que se cumpla el plazo para el registro de candidato único a gobernador por el Partido Revolucionario Institucional en Hidalgo, los ánimos políticos andan cada vez más efervescentes y pareciera que lo que dijo uno ya no es y lo que dicen otros tampoco.

A más de un mes de que comenzara este andar entre rumores y posicionamientos en redes sociales y medios de comunicación, comentarios de especialistas, columnas nacionales, desplegados en todas partes y mensajes entre líneas, todo apunta a que este jueves se concluya con la espera de saber quien encabezará las campañas del tricolor para la elección del domingo 5 de junio.

En los demás partidos parecen estar al igual que los priistas en la expectativa con miras a designar a sus candidatos de acuerdo a quien sea el principal aspirante del PRI, el de la gubernatura, pues será quien recorra todos los puntos de la entidad.

A esto ¿recordarán los partidos políticos y sus grupos en la administración pública del estado y municipios que aún quedan muchos pendientes por resolver? Es cierto que la época electoral es uno de los momentos que más se aprovechan para trabajar y mostrar a la ciudadanía lo que se ha hecho, pero también es muy real que cada vez la población, habitantes de todas las zonas y regiones, se saben el método de apoyo por elección, obras por elección, gestiones por elección.

Esto ha provocado un efecto contrario al que se desea, de inicio y quiero pensar que es así, en los institutos políticos de acercar al ciudadano a la política, cuyo resultado es el que vemos tras cada jornada electoral donde votan menos de los que se esperaba o "votan mal" o "anulan su voto", por lo que termina triunfando con la primer mayoría aunque tenga el 20 o 30 por ciento de las preferencias del padrón y no necesariamente la mayoría del mismo.

Que son 6 los nombres de los distinguidos personajes tricolores que aspiran a la candidatura a gobernador, muy bien, pero la tarea más importante no es reconocer las trayectorias sino empujar los proyectos que sirven a la gente, que sean eslabón de continuidad en planes y estrategias que han servido a la sociedad y no que todo termine abruptamente y se empiece de cero, sin ningún avance, en la carrera por el desarrollo del estado.

A los contendientes del PRI en Hidalgo, poco o nada parece importarles lo que opine su propia militancia si están esperando a que salga el gallo tricolor. No hay que ser un genio para ver su realidad y para muestra el propio dirigente del priismo hidalguense, Alberto Meléndez Apodaca, reveló el padrón tricolor en el estado, que es de poco más de 166 mil ciudadanos. El PAN, de acuerdo a su último censo y campaña de adhesión, contabilizó poco más de 7 mil; el PRD, no más de 15 mil.

La efervescencia política es buena, es el tiempo para que se viva, pero también se debe tener los pies en el piso. Hidalgo sigue siendo un estado en espera de la gran etapa de desarrollo pleno en todos los aspectos y siempre es un buen tiempo para lograrlo.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com