Intelecto Opuesto

Daños por lluvias y deuda pública

Los estados afectados por las lluvias han tenido que recurrir a fondos extraordinarios para salir airosos de la contingencia que dejaron caminos con deslaves, localidades sin escuelas, daños en viviendas, entre múltiples situaciones gravosas para el país.

De acuerdo con los principales indicadores que rigen la política económica de estados y municipios, el financiamiento es un instrumento útil para que los gobiernos hagan frente a los requerimientos y demandas ciudadanas.

Hasta el corte de hace unos días, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó que a través del Fonden se han destinado mil 798 millones de pesos a estados afectados por lluvias.

Dicha cantidad no es ni por nada el total del costo por las afectaciones en el país, pero fue dispuesta como parte de los Apoyos Parciales Inmediatos para la reparación y puesta en marcha provisional de líneas de conducción de agua y de plantas potabilizadoras, distribución emergente a través de pipas, limpieza y desazolve.

Hidalgo fue uno de esos estados apoyados por Hacienda y que también se declaró como zona de desastre natural al presentar daños en 31 municipios de alta y muy alta marginación.

Tras una revisión de los montos y rubros relacionados con las observaciones y especificaciones que realiza el Fondo de Desastres Naturales para la atención de las zonas afectadas, el costo que requiere Hidalgo es de por lo menos mil 928 millones 371 mil 351 pesos. Casi lo que la SHCP dio a los estados para las acciones de emergencia inmediata.

La situación es de verdadera emergencia y no estamos hablando de que se esté cayendo todo a pedazos; es una cuestión de planeación y prevención en materia de reconstrucción y obra pública para recuperar lo que se tenía antes del paso inclemente de los dos fenómenos por nuestro estado y el país.

En materia de finanzas, Hidalgo pedirá todo el apoyo posible al gobierno federal y para ello tendrá que echar mano de herramientas como el endeudamiento, el financiamiento vinculado, el enganche guante o diferenciado y, por supuesto, el reajuste presupuestal que incluye –como dijo ayer el propio gobernador Francisco Olvera Ruiz- apretarse el cinturón y dejar de lado los gastos superfluos.

Según los grandes economistas resulta importante mantener una política de deuda responsable, cuyos recursos se destinen fundamentalmente a la infraestructura e inversión productiva.

Como ejemplo, actualmente 29 estados del país tienen créditos con Banobras, cuyo monto asciende a 105 mil millones de pesos, lo que representa el 27 por ciento de su deuda total. En tanto, de los 796 municipios que tienen algún tipo de financiamiento, 624 se encuentran en la cartera crediticia de Banobras y de los cuales 129 son de alta y muy alta marginación.

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