Intelecto Opuesto

Ciudad del Conocimiento


Este lunes inicia el proyecto más importante de la administración estatal desde que Francisco Olvera Ruiz llegó al gobierno del estado en abril de 2011. No es una magna obra de infraestructura que pueda verse desde cualquier parte de la ciudad de Pachuca, ni tampoco un mega puente vehicular que crucé la capital del estado de punta a punta.

Es simple y sencillamente el paso a la modernización educativa a nivel medio superior y universitario que tanto se requiere en cada estado y rincón del país.

Hidalgo será nuevamente cuna de algo, pero esta vez parece ser más trascendente que en las anteriores cunas -citadas con precisión en esta columna desde hace varios años- y no porque las que precedieron sean de menor grado o relevancia, sino porque la cantidad de ciudadanos impactados para buscar el mejoramiento en la calidad de vida es en un nivel nunca antes visto.

Lo que empezará allá por 2008 cuando el entonces presidente municipal de Pachuca, Francisco Olvera Ruiz dejó entrever su intención de traer un campus de la UNAM para la Bella Airosa, culmina este día con la apertura de un proyecto más grande y complejo que el que se pensó en un inicio.

No sólo es un campus universitario nacional, es una unidad academia multicultural y de diversas instituciones; no terminó siendo la máxima casa de estudios del país pero sí el Instituto Politécnico Nacional quien abre su primer campus fuera del Distrito Federal en varias décadas y que además será una ciudad completa, la Ciudad del Conocimiento y la Cultura.

Hoy ingresan poco más de mil estudiantes de nivel bachillerato quienes se supone serán la primera generación en egresar en 7 u 8 años como ingenieros, médicos, licenciados, una primera camada estudiantil que se espera sea la puerta de entrada a una constante en Hidalgo: profesionales que deben de estar ya inmersos en el ámbito laboral profesional.

Se sabe que para ello se requiere la participación de varios sectores como la industria e iniciativa privada quienes deben ser los generadores de la segunda parte en este proceso de avance educativo y tecnológico. Dar empleo, gobierno y capital privado, para los jóvenes egresados será el indicador más importante para saber que fue lo correcto el crear esta Ciudad del Conocimiento.

Lo demás, las artes y la cultura, el deporte y el desarrollo de otras disciplinas, será lo complementario a una vida académica de primer mundo; de no concretarse podría ser un esfuerzo incompleto, pues ya se tiene la experiencia de la Autónoma del Estado en donde no por muchos egresados se consiguen buenos profesionales para el estado.

En resumen, este proyecto se comenzó a construir en agosto del 2012 y es un complejo destinado a la educación, el desarrollo de tecnología y la investigación. Tendrá una superficie de 178 hectáreas --de las cuales 60 estarán destinadas al IPN--, en las que se construye, además del CECYT-16, un Centro de Educación Continua y la Unidad Politécnica de Desarrollo y Competitividad Empresarial.

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