Intelecto Opuesto

Cifras y contrastes

Está última semana en la Cámara de Diputados federal se habló sobre temas medulares donde la calidad de vida de los mexicanos salió a relucir puesto que por un lado se mostraron datos donde hay preocupación por niveles e indicadores sociales y por otro se afirma que se ha mejorado y avanzado en otorgamiento de servicios básicos que es lo que mejora las condiciones de la población.

Es curioso, porque todos los temas siempre han estado sobre la mesa parlamentaria y es en épocas pre electorales cuando salen a relucir las heridas sociales, por un lado, y medallas oficiales, por el otro.

Para repasar el bestiario político que se agitó en días pasados, se dijo que de acuerdo con la Comisión Nacional de Vivienda, de los 31.6 millones de hogares que hay en el país, al menos 9.7 millones se encuentran en rezago habitacional; de ellos, casi 6 millones se ubican en zonas rurales.

Tan sólo en la Ciudad de México se estima que hay aproximadamente 2.5 millones de personas que habitan en asentamientos irregulares, 10.8 por ciento de ellas sin acceso a servicios básicos en sus hogares, de salud o educativos.

De acuerdo con la bancada del PRD, se subrayó que a 15 años de haberse firmado la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, que comprometía a más de 150 jefes de Estado a brindar una visión común para reducir la pobreza y la creación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, México se encuentra muy lejos de la meta.

En el caso particular de la vivienda, se insistió, el problema no solo es construir más casas, sino que el sector de construcción e inmobiliario siempre se beneficia lucrando con ella, haciendo negocio, provocando con ello que los mecanismos sean insuficientes y, por consecuencia, más difícil el acceder a ellas para los hogares mexicanos.

Por otra parte, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, resaltó que la oferta y demanda global de bienes y servicios del país sigue avanzando, debido al crecimiento del Producto Interno Bruto, las exportaciones y el consumo total.

El organismo oficial de San Lázaro aseguró que tan sólo en el segundo trimestre de 2015, la oferta y demanda global de bienes y servicios tuvo un crecimiento anual de 3.0 por ciento, cifra mayor a la registrada en el mismo periodo de 2014 (2.06 por ciento), con lo cual sumó 22 trimestres de alzas consecutivas y mantiene su tendencia al alza desde 2010.

Además, resaltó que de acuerdo con el Banco de México, el balance de riesgos para el crecimiento de la economía mundial se ha deteriorado, lo que podría significar un detrimento de la demanda externa y, con ello, una menor dinámica de las exportaciones mexicanas.

Por otra parte, la actividad productiva nacional ha mantenido un ritmo de crecimiento moderado debido a que, si bien se observó cierta mejoría en las exportaciones, la inversión ha mostrado un dinamismo modesto. Vaya, ni a quién creerle.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com