Intelecto Opuesto

Charrería legislativa

No, no se confunda con el término. En la Cámara de Diputados se pretende dar apoyo al deporte nacional a través de la modificación de la Ley General de Cultura Física y Deporte y la Ley General de Educación.

En una reunión sostenida en días pasados con la Comisión de Ganadería, la Asociación Peña Charra “Juan Manuel Alferez Chavarría” solicitó que todos los estados aprueben la charrería como patrimonio cultural de la nación y que quede inscrita como deporte nacional en los libros de texto.

La Ley General de Educación contiene en su artículo séptimo, que uno de los fines de la educación es fortalecer la conciencia de la nacionalidad y de la soberanía, el aprecio por la historia, los símbolos patrios y las instituciones nacionales, así como la valoración de las tradiciones y particularidades culturales de las diversas regiones del país, y es en este precepto que los solicitantes pidieron considerar la petición.

En Hidalgo, en septiembre pasado el pleno del Congreso local declaró a la Charrería como patrimonio cultural inmaterial de la entidad. Los integrantes de la LXII legislatura local coincidieron en determinar a la Charrería como uno de los deportes nacionales y tradiciones más representativas de la cultura mexicana y lo aprobaron por unanimidad.

La propuesta no debe ser tomada como una banalidad o una situación “extra curricular” en cuanto a los asuntos importantes del país. Lo digo como alguien a quien no le agrada del todo la Charrería, pues la considero poco popular entre mis preferencias. Aún así, el objetivo de acercar a la población, sobre todo a las nuevas generaciones la práctica de un deporte que además de ofrecer identidad y civismo, conlleva el contacto físico con un caballo, un ser vivo maravilloso, permitiría contar con una herramienta más para la recuperación de tejido social y los valores, situación que tanto dice buscar el gobierno federal y las autoridades castrenses del país.

Dentro de su código de ética, la Asociación Peña Charra “Juan Manuel Alferez Chavarría”, presenta destacados conceptos como el de que el charro debe ser profundamente respetuoso de los Símbolos Patrios, especialmente de su Bandera e Himno Nacional. El charro debe tener un gran respeto a los compañeros, a los jueces, caballerangos, al personal de servicio público y en especial al respetable público. Ante todo es un caballero y debe pugnar por el prestigio de la charrería en todos sus niveles y en cualquier lugar. El charro es una persona de fé. Fé en Dios, en sus instituciones, en sus tradiciones y en sus colegas charros. El charro está a favor y privilegia la equidad de género.

Se que para muchos es ir demasiado lejos o pecar de puristas en un país como México, con la situación que atraviesa. Pero es precisamente el pensamiento incomprensible el que puede hacer que las cosas cambien.

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