Intelecto Opuesto

Cárdenas ya se cansó…

La renuncia de anoche de parte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano al Partido de la Revolución Democrática significa el inicio del fin para el sol azteca y sus principios ideológicos como instituto.

El ingeniero, quien por la tarde había sostenido un encuentro con Carlos Navarrete para definir líneas de acción para rescatar al PRD de la crisis en la que los casos Abarca, Iguala, Ayotzinapa, Michoacán, Morelos, Oaxaca y Tabasco (podemos agregarle el DF como de que no), terminó por detonar en una determinación con carácter de irrevocable.

El líder moral que fundó al PRD, presentó su renuncia y de pasó, denunció que en respuesta sus planteamientos durante varios años las dirigencias en el PRD sólo han guardado silencio y consideró que el encuentro de hoy “llegó demasiado tarde”.

“De manera irrevocable presento mi renuncia como miembro del Partido de la Revolución Democrática”, señaló el ex candidato presidencial en una carta.

Con él, podría abrirse la puerta para una desbandada de militantes activos y líderes de expresiones en el PRD, quienes no han podido encontrar cauce a sus inquietudes ni espacios para poder generar un partido progresista, de izquierda, como el que originalmente se había planteado desde aquel post 1988.

Y total, no es que el ingeniero Cárdenas haya decidido abandonar el barco o dejar de lado los ideales o intereses políticos por mantener un proyecto como el que ha sostenido por más de 25 años al interior del PRD; simplemente, el desgaste al que calificó como “ausencias del partido” en los diversos asuntos del país, la “falta de un pronunciamiento fuerte”, por los problemas como los detenidos del 20 de noviembre pasado, evidenciaron que no sirve para nada un partido que no le es útil a la sociedad. Y seamos francos ¿qué partido le sirve el pueblo? Aunque ese es debate de cada columna, la realidad es que Cárdenas ya se cansó, y se le vio en la expresión al charlar con Carlos Navarrete; al salir a hablar con la prensa. Yo vi a un Cárdenas harto de su propia clase e insatisfecho con sus propias ideas.

El efecto que esto podría causar, más allá de ser una crónica de una desbandada anunciada, va de la mano del desánimo por participar en un partido que efectivamente tiene muy poco que dar al electorado; de qué sirve militar en el PRD, o en un partido quizá, el que sea. Si todo lo que se opine, se diga, se asuma, se piense, tendrá que ser previamente sometido al escrutinio y aprobación-imposición de los “líderes”, que no son más que la herencia misma de Cárdenas, en el PRI, en el PRD, y en el PAN que les aprendieron bien.

El hartazgo de Cárdenas sirve para alimentar el cansancio nacional por un grupo de partidos que no le funciona al país, y que han generado instituciones que tampoco le están sirviendo a México. Aún así, el PRD, dicen, seguirá y seguirá…

eduardogonzalez.lopez@milenio.com

http://twitter.com/laloflu