Intelecto Opuesto

Blindaje entre estados

El difícil panorama en materia de seguridad para los estados del centro del país ante el escenario de Michoacán, representa no sólo la mayor afrenta para las autoridades del país sino, en particular, para los titulares de Gobernación y la PGR, ambos ex gobernadores de Hidalgo.

La situación provocada por el ataque al crimen organizado en municipios de la entidad michoacana, tiene a los mandos nacionales en la incertidumbre de lo que podría ser una presunta arremetida de la delincuencia en contra de su estado de origen.

Ayer, tras reunirse con el mandatario estatal Francisco Olvera Ruiz y con el mexiquense, Eruviel Ávila Villegas, el ex gobernador Miguel Osorio Chong dijo que no descarta que los ataques a los comercios en ambas entidades sean una reacción del crimen organizado por el despliegue federal en Michoacán, pero señaló que hasta no contar con las pruebas, no especularán.

Dijo que en este tema se habrá que andar con cuidado, pues el objetivo del plan de seguridad es dar con los delincuentes.

“En su posibilidad de traslado a otras entidades, queremos estar listos para poderlos capturar o si ellos quisieran hacer unos eventos en otros estados”, dijo Osorio a la prensa ayer reunida en Gobernación.

Para muchos la teoría de un ataque a Hidalgo, estado estratégico por su posición geográfica y de conexión con Edomex y la Ciudad de México, es un escenario que mantiene más que ocupadas a las autoridades de inteligencia que ya se han desplegado en los límites de Tula, Tizayuca, Tecámac, Huehuetoca –todos ellos lugares colindantes entre Hidalgo y Estado de México- para obtener toda la información posible sobre los movimientos en dichos centros poblacionales.

El Ejército, cuya participación ha sido activa de 2009 a la fecha en municipios hidalguenses como Tula y Tepeji del Río, ha mantenido una discreta distancia con las policías locales y por lo mismo, su aportación siempre es de entera necesidad ante cualquier escenario.

Sin embargo, ni la presencia federal ha impedido que esta frontera entre Hidalgo y Estado de México sea un punto de conflicto y de pugna para la delincuencia, además de que representa una salida y entrada por su acceso carretero del Arco Norte.

El gobernador Francisco Olvera Ruiz adelantó que será este fin de semana cuando quede delineada la estrategia para blindar dicha franja y sobre todo para que entre ambos estados se determine la forma de colaboración para poder, primero, proteger a los ciudadanos y, segundo, aportar la mayor parte de información para dar con presuntos criminales que operan en la zona.

Más allá de Michoacán, los estados del centro del país, incluido el DF, tendrán que ponerse a trabajar en seguridad pública antes de que sea inevitable el ingreso de la violencia a los demás territorios que están cerca, demasiado diría, de un panorama como el de Apatzingán.

http://twitter.com/laloflu