Intelecto Opuesto

Arco de seguridad

Recientemente viajé por la autopista Arco Norte a la ciudad de Puebla. Al ingresar por la vía rápida de cuota desde Pachuca, lo primero que se asoma es el enorme arco de seguridad carretero que está por cumplir un año en próximas fechas.

El sitio, sobre la principal vía de acceso a municipios aledaños a la capital poblana requirió en 2014 una inversión de casi 100 millones de pesos y un espacio de 19 mil metros cuadrados; actualmente en sus instalaciones se encuentran sistemas de tecnología para rastrear vehículos, realizar retenes con corporaciones de todos los niveles e incluso una pequeña base para el Ejército y espacio para helipuerto.

Revisando información del gobierno de Puebla, se dice que cuenta con estacionamiento, edificio operativo, áreas de resguardo y de revisión básica, torres de monitoreo y vigilancia, dormitorios y otros servicios; personalmente, al recorrer la zona no se percibe toda esa infraestructura, pero sí lo necesario para cubrir el perímetro de acceso y salida la zona centro de Puebla.

La medida, a reserva de comparar las cifras sobre incidencia delictiva en dicho estado y comparándolas a un año de distancia –desde la puesta en marcha del dispositivo-, parece ser una de las mejores opciones con que se puede contar para entidades con baja incidencia delictiva como en el caso de Hidalgo.

En la carretera México-Pachuca, en el acceso a la Bella Airosa, un discreto pero ya famoso y permanente retén hace las mismas funciones pero de forma menos ortodoxa. Desde reducción innecesaria (hablando en control de tráfico y vialidades)  de carriles hasta la colocación de costales, camionetas y conos para revisar a simple vista a quien parezca feo o sospechoso. Una modernización e inversión en tecnología para seguridad, principalmente en las carreteras hidalguenses, debería ser la prioridad de cara al cierre de la actual administración.

Siendo vecinos de Puebla, bien se podría estandarizar el uso del arco de seguridad para Hidalgo; pues, si con un simple retén a la vieja escuela se logra estar entre los principales estados del país con menos delincuencia, con mayor tecnología se tendría erradicado prácticamente el problema y se atacarían los que más se presentan como el de robo a casa habitación,  de vehículos y a transeúnte.

Los arcos de seguridad en carreteras, muy al estilo de Estados Unidos, permitirían en Hidalgo contar con respuesta más pronta de parte de las autoridades federales, que de igual forma, deben coordinarse con el estado para la salvaguarda de la población y la respuesta ante las denuncias.

Las carreteras estatales son de las que más detenidos dejan a la corporación y en donde más casos llegan a resolverse; no caería nada mal una tajada de recursos, destinada exclusivamente al mejoramiento de la seguridad con tecnología de punta y de última generación.

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