Intelecto Opuesto

Apuntes del 2016 (I)

El año que termina no es precisamente un ejemplo de lo que deberíamos recordar en México. La era de la corrupción y el desatino.

La generación del fracaso, dirían los grandes analistas de la política nacional; que por desgracia tienen razón.

Buscando las razones de porqué resaltar las bondades del año que culmina y comparándolas con las situaciones negativas no hay siquiera punto intermedio, vaya, no se acerca ni a la mitad de cosas buenas cuando ya llenamos una lista de malas.

En este año aprendimos el "las cosas buenas nunca se cuentan", pero es que es imposible dejar de señalar lo que aquí ocurre.

Se acabó 2016 y seguimos hundidos en crisis políticas y sociales producto de malas decisiones en todas las esferas del poder público.

La economía que debería ser nuestro motor se ahoga entre la incertidumbre y la especulación, y estaremos en un vilo de aquí a la siguiente semana, para saber si iniciamos 2017 con una crisis o una devaluación o las dos cosas en una misma jornada.

La situación social no cambió ni cambiará (no ha cambiado desde hace 35 años que lleva su humilde servidor en esta tierra) y no se ve por dónde pueda cambiar la vida en México.

No se trata sólo de ser enfadoso, o de querer que todos seamos ricos y famosos, o que tengamos dinero y que cualquiera pueda comprar lo que sea a la hora que sea. Se trata de que las condiciones de un país, generadas por sus autoridades, sus gobiernos y sus ciudadanos, sean las propicias para una igualdad de oportunidades, donde todos puedan acceder a lo que los demás tienen.

¿Es tan difícil hacer de nuestro país un lugar de gente exitosa?, qué se requiere para que eso suceda. Ya hay reforma educativa, prácticamente todos acceden a la televisión, no hay ni un solo mexicano que no esté al alcance de algún programa social del gobierno federal.

¿Acaso no son estos planes y estrategias las que nos deben sacar adelante?, nos dicen que hay que esperar 20 a 30 años, ya los esperamos demasiado. Las décadas y lustros de desarrollo ya nos los deben y por mucho. ¿Dónde están?

¿Qué le desearían usted a México para el año que comienza?, yo de inicio me gustaría que no hubiera pobreza; el flagelo que cada sexenio se busca abatir pero nadie lo detiene.

Y si lo pensamos bien ¿nos gustaría algo mejor para 2017?, que todos tengan igualdad de oportunidades y exista la amistad entre pueblos y naciones. Parecería carta a los Reyes Magos pero mientras podamos visualizarlo es posible intentarlo.

México dejará atrás un 2016 marcado por las evidencias de la terrible corrupción en la clase política; por la innegable inestabilidad en seguridad y cuidado de la gente; por la predecible tradición del aquí no pasa nada y todo sigue igual.

Por eso y muchas cosas más, en México no hubo una feliz Navidad.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com