ADN mexiquense

No soltar la ubre del presupuesto el objetivo

Pertenecer a una corriente o a un grupo político de cualquiera de los partidos, es garantía para seguir pegados a la ubre del presupuesto público, por ello quienes son regidores, presidentes municipales y diputados locales y federales, saben lo bien que se gana y la posibilidad de formar un patrimonio que le alcance hasta para tres generaciones.

Por eso no extraña que en el proceso electoral que se avecina se vea en campaña a la inmensa mayoría de los que hoy tienen un cargo de elección popular y del que se separarán para hacer proselitismo y ganar tres años más pegados al presupuesto.

Son muchos los casos de actuales servidores públicos cuyo cargó fue producto de una elección que desde 1997, no han soltado la ubre y han saltado de un puesto a otro.

Ya sea que primero fueron presidentes municipales y luego diputados locales y a la inversa ya que se está acabando el periodo de diputado regresan a la alcaldía, el objetivo es no salirse de la nómina pública de la que viven muy bien.

Igual hay otros que hacen de la vida parlamentaria su modus vivendi, que de diputado local saltan a diputado federal y luego retornan a su origen legislativo, y con ello garantizar que cada quince días les llegue su jugoso cheque.

Pero además de recibir excelentes sueldos, no se conforman con ello, sino que han aprovechado el puesto para hacer negocios a través de terceras personas, para no citarlos como prestanombres, convirtiéndose en proveedores de la institución de la que están al frente o de la que forman parte.

Otros aprovechan su estatus político para sacar licencias de construcción y hacer plazas comerciales, fraccionamientos residenciales, comercializadoras, cadena de taquerías e infinidad de negocios al amparo del puesto que ostentan.

Por eso no será raro ver los mismos rostros en el proceso electoral de este año, y ojo, no es privativo de un solo partido político, es en todos.

También hay reciclados, candidatos que ganaron hace dos o tres elecciones y regresan para recuperar los espacios que perdieron otros candidatos.

También están los espacios para los "juniors", hijos de políticos con liderazgo regional o de ex gobernadores, que también quieren incursionar en la política por los dividendos que les representan.

Aquí la pregunta que surge y los cuadros nuevos, las nuevas generaciones de políticos con nuevas y renovadas ideas para servir al pueblo. Esos seguirán esperando mientras los que vienen desde 1997 gozando de las mieles del presupuesto, lo permitan.

Esos nuevos cuadros tendrán oportunidad si y solo si, son hijos, sobrinos o primos de los que lideran las corrientes, de lo contrario seguirán en la banca de la ilusión esperando una oportunidad que difícilmente les llegará.

Así que los intereses del pueblo, no importan, lo importante es perpetuarse en el Poder para seguir exprimiendo el presupuesto y haciendo negocios. Esa es la calidad de la clase política, si a esto se le puede llamar calidad.