ADN mexiquense

La seguridad como bandera política

Es realmente insultante que los partidos lucren buscando un beneficio electorero con el problema de la inseguridad y lo utilicen como bandera política para ganar las elecciones del próximo 7 de junio.

Todos los contendientes en este proceso prometen y aseguran tener la solución a este fenómeno social que tiene atemorizada y sometida a toda la sociedad mexicana trabajadora que todos los días sale a laborar, a la escuela, a su actividades cotidianas con la incertidumbre de no ser víctima de la delincuencia.

Es indignante que los candidatos ofrezcan y prometan, pero que no se comprometan realmente, que no ofrezcan "si no sirvo me voy", no lo hacen pues saben que no les importa la solución de los problemas sino mantener encendida la flama del presupuesto a su beneficio y de su grupo político.

En algunos partidos a sus candidatos les han dado la instrucción de no tocar el tema de la inseguridad, sino hasta que los propios ciudadanos les pregunten y entonces si ofrecer la solución sin compromiso.

Los tiempos de prometer y prometer se acabaron hoy son más profesionales en el arte de la demagogia, los candidatos son preparados para hacer suyos los problemas que aquejan a la sociedad y los toman como bandera política, ofreciendo trabajar para ello.

Es decir no hay un compromiso real, no hay una voluntad total de servir, simplemente dicen que van a trabajar para que los problemas se solucionen.

Aunado a lo anterior está el descontento de la sociedad con toda la clase política de todos los partidos, claro el que está en el poder es quien se lleva el mayor rechazo ciudadano, aún así parece no importarle y promete lo que no ha cumplido.

El problema de la inseguridad es un fenómeno que dejaron y toleraron para que creciera al grado de que no pudieron controlarlo y ahora se les ha escapado de las manos, lo utilizan como bandera ofreciendo todos tener la solución.

Pero como se les va a creer si no han podido esclarecer hechos como los de Tlatlaya e Iguala y el más reciente de Apatzingan, donde en todos se ha visto la participación equívoca de las fuerzas policiales locales y federales.

Y aún así aseguran tener la capacidad de acabar con este lastre que ha afectado a todos los mexicanos porque de alguna manera directa o indirecta hemos sido víctimas de las actividades ilícitas que a diario se cometen en este país.

A pesar de que quienes han tenido la fortuna de no sufrir aún ningún ataque producto de la inseguridad, son víctimas porque viven en una psicósis y la constante incertidumbre.