ADN mexiquense

Son rumores, ¿con algo de verdad?


Los rumores de la incorporación del gobernador Eruviel Avila Villegas al gabinete del presidente Enrique Peña Nieto y así darle una salida decorosa de la gubernatura mexiquense, se daban en un principio en los medios locales y en las tertulias de restaurantes y en reuniones de grupos políticos regionales.

Empero, estos rumores ya trascendieron más allá del territorio mexiquense, y en medios nacionales ya se sospecha de un posible relevo en la oficina de Lerdo y por consiguiente el retorno a ese espacio de un integrante del grupo Atlacomulco o mejor dicho de un cercano al presidente Peña Nieto.

A lo algo de la semana en diversos espacios mediáticos, principalmente escritos y cibernéticos el tema fue ampliamente abordado desde diversas expectativas, la primera porque el presidente no confía en Eruviel.

Otra razón es porque Peña Nieto necesita ojos, oídos y voz en el estado que el gobernó y que mejor que tener aquí a alguien de su entera y absoluta confianza que tenga el control de todos los hilos de la política mexiquense.

Par esa encomienda está listo Luis Miranda Nava, actual subsecretario de Gobernación y ex secretario general de Gobierno precisamente cuando Peña Nieto estuvo al frente de los destinos mexiquenses.

Todo es un rumor, pero con alguna carga de verdad, por la forma en que este asunto está siendo tratado columnistas y analistas, de alguna manera afines al gobierno federal.

Y obvio que si se hacen estos comentarios, es porque tienen línea directa para hacerlo y así provocar a los involucrados, principalmente los de la clase política mexiquense.

Los comentarios vertidos en medios de comunicación, apuntaban a que el gobernador podría incorporarse al gabinete a una dependencia donde no luzca mucho y para no dejarlo desamparado al dejar la oficina de Lerdo.

Ahora bien, a quién conviene el relevo del mandatario Eruviel, al grupo que fue desplazado para que él fuera el candidato del PRI al cargo que hoy ocupa.

Sin embargo que nos garantiza que el que llegue a reemplazarlo, hará bien las cosas en la entidad.

Realmente se quede o se vaya el gobernador, no es lo más importante, sino que el cambio se haga no por una cuestión de intereses -que es lo que siempre pasa- sino porque en verdad lo requiere la entidad para mejorar en Seguridad Pública, Generación de Empleos, Desarrollo Sustentable y mejora en la calidad de vida de todos los que habitamos la entidad.

Eso sería lo justo, y el cambio lo debería pedir la sociedad, que es la que sufre las consecuencias de la aplicación de políticas públicas erróneas o también es beneficiada por la buena ejecución de programas públicos.

Pero eso no sucede, la población no tiene voz ni voto, solo cuando hay elecciones, después no puede exigir el relevo, porque lo eligió por 6 años, y aun la constitución no contempla la revocación del mandato.

Pero quien si puede hacerlo es el presidente, invitando a colaborar al gobernador a la Federación, entonces se pide licencia y asunto arreglado, llega al poder alguien afín a los Pinos y al grupo político. Y si no revisemos la historia de los relevos de gobernador en la entidad.