ADN mexiquense

El retraso del matrimonio igualitario en Edoméx

Todo estaba listo, la comunidad Lésbico Gay Bisexual y Transgénero sintió que sus reclamos de muchos años por fin encontraban una respuesta positiva, que se concretaría el martes 31 de mayo en el Estado de México donde por fin la ley reconocería el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Empero eso no sucedió, de repente la Legislatura local echó atrás la iniciativa del matrimonio igualitario, pues aoparentemente solo era un trámite su presentación en el pleno, fue regresada a comisiones, so pretexto de que requería de un mayor análisis y discusión.

Esto indigno no sólo a los miembros de la comunidad LGBT, sino a personas y grupos de la sociedad civil que respetan las libertades sexuales, sin que tengan una preferencia homosexual o bisexual, simplemente porque apoyan que todo individuo tiene el derecho a decidir por sí mismo lo que quiere ser y como quiere vivir su sexualidad.

Lamentablemente pudo más una manifestación de apenas 500 personas encabezadas por el obispo de Toluca Francisco Chavolla, para que lo que ya estaba cocinado se enviara a la congeladora y todo quedara en suspenso.

Así que ni los foros organizados por la Universidad Autónoma del Estado de México, conjuntamente con la Legislatura mexiquense, para aprobar en la entidad los matrimonios igualitarios, en los que se pronunciaron mayoritariamente todos los participantes a favor de la iniciativa y por lo tanto al reconocimiento civil de estos enlaces, fueron contrapeso claro y contundente a la marcha de la grey católica encabezada por el obispo Francisco Chavolla.

En respuesta a esta absurda decisión de los legisladores de regresar a comisiones la iniciativa de matrimonios igualitarios un número considerable de integrantes de la comunidad LGBT, hizo público su rechazo a la determinación de los diputados y afuera de la sede de la legislatura mexiquense un miembro de esta comunidad le pidió a su pareja matrimonio y exigió respeto a sus derechos de elección sexual a sus detractores que anteponen una creencia religiosa a un derecho civil.

En el Estado de México se han registrado manifestaciones y expresiones multitudinarias en rechazo a la aprobación de leyes que atentan contra la dignidad de las personas o bien al interés público, pero como responden a intereses partidistas o de quien ostenta el poder en ese momento, las movilizaciones en contra de esas iniciativas, no son consideradas.

Al contrario todo levantamiento social masivo que protesta por la aprobación de leyes que no fueron discutidas suficientemente y que no tomaron en cuenta a los realmente afectados, son vistas como acciones que atentan contra la paz social y afectan a terceros y por tanto se debe aplicar todo el peso de la ley por considerarlos actos vandálicos.

Ojalá que esa fiereza con la que la grey católica actuó para echar momentáneamente abajo la iniciativa de ley que permitiría los matrimonios igualitarios, la aplique y la haga valer y organice manifestaciones para exigir justicia por los decenas de feminicidios que se cometen, las vejaciones a los grupos vulnerables, los actos de represión en contra de personas que pelean por sus derechos.

Es mucho pedir, sé que no lo va a hacer, porque para las autoridades eclesiásticas y los grupos conservadores esas expresiones de las mayorías son actos de revoltosos y no de quienes exigen respeto a los derechos humanos.

Entonces no todas las manifestaciones se miden con la misma vara. Qué pena.

egardunoc@uaemex.mx