ADN mexiquense

Los ojos puestos en Tlatlaya

Tlatlaya es uno de los municipios más pobres del Estado de México, enclavado en el sur de la entidad, por su ubicación geográfica y su la colindancia ya con el estado de Guerrero se le ha considerado una zona conflictiva donde al delincuencia se ha asentado.

Sin embargo, eso no es lo que ha hecho que Tlatlaya sea el centro de atención mediático, político y policíaco, sino las veintiún ejecuciones de delincuentes, ya que estas ocurrieron aparentemente después de que los maleantes ya se habían rendido.

Los habitantes de Tlaltlaya no se sorprenden de que su comunidad sea escenario de enfrentamientos y choques entre delincuentes y policías, porque eso es muy común, ya están acostumbrados a ese tipo de eventos.

Desde hace muchos años, en esta demarcación y en sus alrededores es natural enterarse de muertes violentas por la presencia permanente de grupos delictivos en la zona.

La gran mayoría conoce y sabe que la región sur de la entidad se ha utilizado para la siembra de marihuana, por eso tanta presen de bandas delictivas que se disputan el control de la zona para sus operaciones ilícitas.

Por eso la gente ve muy normal que se susciten eventos delictivos en los que por desgracia hay muchas muertes.

Todo lo que acontecía en Tlatlaya se conocía y se difundía en los medios de comunicación, lo mismo si pasaba en Amatepec, Luvianos y Tejupilco, considerados municipios con altos índices de eventos delictivos.

Pero esta vez las cosas son diferentes, por la forma en que sucedieron los hechos y la manera en que se dieron a conocer, lo que ha dado un vuelco y pone en entredicho la actuación de las instituciones policíacas, en este caso la del ejército. Una testigo asegura que en el enfrentamiento solo murió un delincuente y el resto fueron ejecutados, una vez que ya se habían rendido.

Si para el secretario de Gobernación es un hecho aislado lo que sucedió en Tlatlaya y que no es la forma de actuar del ejército, esto tal vez así sea, pero lo importante no es si fue o no una situación fuera de lo común, sino que se pruebe y sobre todo que se haga valer el estado de derecho.

Los delincuentes no merecen ninguna consideración, en eso estamos todos de acuerdo, pero no hay porque actuar como ellos

Ojalá se esclarezca esta situación por el bien del país y sobre todo para que el ejército mantenga ese liderazgo de confianza y respaldo de la sociedad.

Ojalá este municipio tan pobre de la entidad, algún día cambie esa etiqueta de ser un lugar donde se asientan los criminales y se convierta en una zona de confort, progreso y paz social, así como todas las demarcaciones mexiquenses que padecen de este mal.